Todo lo que es sagrado posee secretos
La palabra
Sacro y Sagrado son sinónimos, aunque hoy día el uso de sacro sea más vulgar
sin connotación con lo divino, pero originalmente sí lo era.
Todos saben
que a la Biblia todos los cristianos la llaman Sagradas Escrituras, y todos también saben que nadie por su cuenta
puede entender su significado a menos que reciba instrucción oral de parte de
maestros o doctos de una comunidad o iglesia cristiana.
Y si a ello le sumamos que todo lo sagrado tiene misterios, el secreto es la variante obligada.
Cualquier
hablante de griego koiné, por más avanzado que fuese, solamente puede entender
el sentido textual de lo que lee. La Biblia, tanto en NT como la LXX, la fuente
del AT hebreo traducido al griego antes de la era cristiana, que usaron los
cristianos que compusieron los libros que formaron la colección del NT, existen
pasajes en los cuales no presentan mayor dificultad entender su sentido
textual, pero en otros muchos pasajes del NT, y de la LXX también, se tornan
complejos y difíciles de determinar lo que transmite. Hay pasajes en los que no
se puede definir su significado a menos que alguien que lo conoce como creyente
de una comunidad cristiana por haberlo comprendido de otro más superior lo
enseñe y lo pueda explicar a quién pregunte, pasajes que textualmente resultan
contradictorios o sin sentido en sí mismos.
Y aquí entra
en escena el concepto de sagrado o sacro.
Por lo
general, lo que se precia de sagrado o sacro contiene cosas que no todo el
mundo puede o tiene porque saberlo y que son propios de la comunidad. Se suele
escribir en clave, en parábolas, usando símbolos, afirmando conceptos
teológicos de textos que parecen no decirlo, o incluso posibles de ser
entendidos de modos distintos.
Tengo un ejemplo que me impresionó no hace mucho. Viendo un video de YouTube, me entero que en un libro sagrado hindú existe una frase escrita que textualmente transmite el mismo concepto que aparece en el prólogo del evangelio de Juan.
Comencé
investigando si eso era cierto o una falacia más de tantas que unos escucha a
veces. Pero no, efectivamente encontré que esa frase existe realmente y ha sido puesta por escrito varios siglos
antes de nuestra era cristiana (luego de circular varios siglos antes de modo
oral) en una cultura en la cual su interpretación es completamente opuesta.
Invito a
quien lo desee a investigar cómo lo mostrado es el perfecto ejemplo de cómo el
contexto cultural, el ansia de poder institucional y la psicología de una
civilización, y hablo en su conjunto, pueden tomar una joya mística común de la
humanidad como esa declaración tan simple y transformarla, o bien en un mapa de
liberación interior, o bien en un muro dogmático infranqueable.
Encontrarán que mientras en la India, la parábola de
la Creación y la Palabra sirvió para
liberar al individuo mediante el autoconocimiento, concluyendo que la
divinidad es la textura misma de nuestra mente y del cosmos, en el Occidente
cristiano el mismo concepto se
utilizó para erigir una estructura dogmática exclusivista al declarar que el
Logos se encarnó única y exclusivamente en un hombre y originando
una institución.
De esta manera, el mismo concepto se convirtió en un
mecanismo de control teológico y político: "Nosotros tenemos el
monopolio de la Palabra; fuera de nuestra interpretación, solo hay oscuridad y
condenación".
Y esta postura es la causante fundamental de tantas
divergencias en el propio mundo cristiano al adoptar la misma consigna, generando
la existencia de tantas denominaciones, comunidades que están en desacuerdo no
solo con la postura exclusivista original, sino a su vez en desacuerdo con
otros que también están en desacuerdos con los demás.
¿Quién o qué
hace legitimar a cada liderazgo dividido y separado su propia capacidad de
enseñar a otros el significado de lo que aparece escrito en lo que consideran
sagrado desmereciendo a otros?
Uno puede
suponer que todo se debe al nivel de consciencia cultural donde eso ocurre. Sin
embargo, nada existe aislado o separado por completo de lo que lo rodea, y la
cultura y consciencia humana también ha sido moldeada y sostenida durante
siglos por espíritus.
La propia
Biblia abunda con tales ejemplos, especialmente el NT.
¿Cómo es
posible que desde el mundo invisible entidades inteligentes tengan la capacidad
de transmitir enseñanzas equivocadas y erradas a la humanidad y sostenerlas en
el tiempo? ¿Por qué, para qué o con qué finalidad lo hacen?
He obtenido
una gran variedad de respuestas, y hasta ahora ninguna me ha satisfecho,
encontrando injustificables a todas.
Las acciones
equivocadas sostenidas o el error deliberado, no tiene explicación racional
alguna más que tratar de ocultar un aspecto que veo tenebroso, tanto sea que
exista o que se procure que eso pase.
Vean el
artículo en mi blog sobre el caso Zeitoun, o cuando describo sucesos
paranormales personales para exponer una realidad imposible de negar, o cuando
describo a otros que fueron influenciados por ellos y han escrito sus
experiencias y lo que han transmitido, como Emanuel Swedenborg, Orfeo
Angelucci, Johannes Greber, Carl Jung, Neville Goddart, Beatrice Brunner, Libro de Urantia, Claudio Pasten
Toro, Dr. Ramón Troncoso, Alejandro Gonzales, Luis Antonio Soto Romero y su
patrocinador Antonio Córdova Quezada en Perú, Peter Daniel Francuch, etc. etc.
Chico Xavier
El caso
histórico de Chico Xavier es realmente un testimonio impresionante de la
comunicación con espíritus que sus enemigos siempre buscan ocultar, tratar de no
hablar ni decir nada de ello, de lo que esas entidades invisibles buscan ayudar,
no causar daño, semejante a Sewdenborg, que recibía data de personas fallecidas.
A Chico
Xavier le hicieron en vida un juicio famoso demandándole derechos de autor de
parte de familiares del célebre escritor y periodista brasileño Humberto de
Campos de quién recibía lo que escribía y lo perdieron debido a que los
jueces tuvieron que expedirse y no podían hacerlo en casos de personas muertas
y las pruebas contra Chico eran insuficientes. Incluso, en Brasil, varias
cartas psicografiadas por él fueron aceptadas por jueces y jurados como pruebas
documentales válidas para declarar inocentes a personas acusadas de
homicidio.
Un caso
emblemático ocurrió en 1979 en el estado de Goiás, donde una carta atribuida a
la propia víctima (que afirmaba que el disparo había sido accidental) fue
admitida en el Tribunal del Jurado y resultó clave para absolver a su amigo
acusado de asesinato.
Sin embargo
el ataque y el desprecio al que se enfrentó y enfrenta la comunidad espírita
cristiana arrojados por comunidades cristianas es éticamente mucho peor y
perverso, buscando desprestigiarlo en todo lo que pueden, logrando con su
propaganda que casi nadie se entere de lo que este humilde hombre hizo y logró durante
su vida en Brasil, claramente por influencia de los espíritus usando la
psicografía, muchos de ellos identificados como fallecidos que existieron en
otras épocas.[1]
Concluir que
todo es una colosal mentira acorde a sus detractores cristianos, que son
mezclados con los escépticos, es más aterrador y tenebroso de parte de quienes
así juzgan apelando a Dios que suponer que fuese el resultado de poderes mal
usados por mentes que viven en el error y en planos inferiores incapaces
todavía de superarse, existentes en ambos mundos, el terrenal y el espiritual.[3]
¿Conocías el
caso de Chico Xavier? Si nunca escuchaste nada, o solo lo negativo sobre esta
persona, entonces fuiste víctima de la propaganda maliciosa. Todo el mundo en
los países católicos, conocen y hablan de la Madre Teresa, pero no saben nada
de quién hizo mucho más que esta mujer. Hasta los protestantes y evangélicos
nada hablan sobre él, y si alguien saca el tema o lo menciona, lo hunden en la
más absoluta maldad y desprecio teológico y doctrinal.
Por suerte,
se puede ver los archivos de programas televisados en Brasil en el año 1971,
uno en julio y el otro en diciembre, en donde Chico Xavier es el centro de
atención respondiendo preguntas de todo tipo realizados en el programa Pinga
Fogo.[4]
Con ello no
digo ni promociono la doctrina espírita profesada por Chico Xavier como la
verdadera, solamente la presento para mostrar que existe una realidad
sobrenatural que el mundo en su mayor parte prefiere ignorar. Ellos mismos
afirman no poseer todo el conocimiento, se muestran humildes y con deseos de
aprender más, a diferencia de otras sectas y cultos cristianos que se arrogan
la exclusividad de la verdad. Su propia humildad los engrandece.
La propia
Biblia que compone el NT es un conjunto reunido por creyentes en el error, que
malentendieron el concepto de Jesucristo en la vida de cada ser humano y lo
retorcieron sinceramente creyendo que estaban enseñando una verdad cuando en
realidad no pudieron comprenderla debido a sus cargas negativas humanas en
error.
Lo mismo
ocurre con el llamado AT o escrituras hebreas o judías.
Solo quienes
se encuentre por encima del nivel espiritual alcanzado por esas personas que
han escrito y reunido ese material pueden ver más allá de las cosas escritas,
muchas tergiversadas y muy erradas, y comprender a todos con piedad y amor
genuino, sintiendo un deseo profundo de ayudar y transmitir paz.
La verdad de Dios no se encuentra en un escrito, siquiera atribuido a él, sino en la mente y corazón de cada ser humano que le ha construido un lugar donde habita y nos guía en la existencia para nuestro progreso nuestro Dios personal, que es como su Hijo, a quien debemos reconocer, criar y alimentar.
Está comprobado que todo lo que es considerado santo, sagrado o sacro es
algo que posee partes ocultas, que no todos pueden ver ni conocer. Cuando se
dice que la Biblia es la Escritura Sagrada, implica que posee partes ocultas en
sus escritos, y que los mismos no pueden ser conocidos por todos simplemente
leyéndola, sino que deben ser instruidos por maestros ascendidos.
Quienes tratan de explicar esos
escritos considerados sagrados o sacros, no puede fundamentarse en simple
contexto ni exégesis lingüística o gramatical, sino que debe ser explicada por
alguien que está instruido oralmente en los secretos ocultos en ella.
Por lo
tanto, quien quiera que por su cuenta desee estudiar la Biblia, aunque aprenda
perfectamente el griego y el hebreo, no pasará del nivel básico de la lectura
literal, tal como lo hace Juanjo, y lo que se pueda suponer saber sobre sus significados
alusivos, alegórico o secreto, está fuera de su alcance, porque forma parte de
un traspaso de conocimiento de modo oral. De otra manera la Biblia no se consideraría
Sacra o Sagrada, sino un libro de texto más para tratar de entenderlo como mejor
se pueda de manera completamente textual y no de otra manera.
Este aspecto
implícito de lo oculto en la Escritura considerada Sacra, es lo que atrae a las
personas a investigarla y a seguir a quienes se autoproclaman maestros en su
enseñanza sobre los significados más allá de lo que aparece de modo textual,
muchas veces incompresibles, para ver si les pueden hacer ver lo que no
entiendan de ella.
Y allí es
donde el zorro aprovecha…
Por ejemplo.
Tenemos este texto que ya mostré en un libro traducido del sánscrito que lee: “En el
principio era el Creador (Brahman), acompañado de la Palabra (Vak), y a través
de la Palabra se formó el universo”. Este pasaje aparece en textos como la Kāṭhaka
Saṃhitā (12.5) y el Śatapatha Brāhmaṇa (VI.1.1.8), compuestos entre
los siglos VIII y VI a. C. El paralelismo con el prólogo del Evangelio
de Juan ("En el principio era el Verbo, y el Verbo era con
Dios...") es innegable y fascinante. Sin embargo, a pesar de la
notable semejanza, del mismo concepto mental surgen dos maneras de ver
totalmente opuestas su significado.
Mientras los
maestros hindúes enseñan a partir del mismo concepto textual una interpretación
de la existencia de la divinidad inmanente a cada humano cuyas jerarquías son
internas y deben ser despertadas a la consciencia individual, los cristianos lo
han enseñado, no solo de diversas maneras irreconciliables entre sí, sino
totalmente opuesta a la hindú, al concentrarse en un significado de
trascendencia y literalidad externa de personas divinas, cuyos mandatos deben
ser administrados mediante una posición jerárquica eclesial externa que
supuestamente parten de las mismas a través de un grupo de “iluminados” o
“elegidos”.
Esta manera
de entender un mismo concepto pone de relieve que cualquier escritura puede ser
comprendida de distintos modos según quién la enseñe.
Porque si en
realidad las Escrituras encerrasen un solo y único mensaje, es imposible que
existan tantas interpretaciones diferentes de los mismos textos.
Quienes han asegurado que la propia Biblia se interpreta a sí misma están siendo falsos. Si fuera de ese modo, todos los que sinceramente la estudian llegarían a la misma conclusión, pero eso no ocurre. Siempre necesitan de otro que les transmita la clave que los diferencia de otros.
Los mormones tienen a su profeta Smith, los adventistas a su profetisa Elena,
los testigos de Jehová a su “esclavo fiel y discreto”, que es el Cuerpo
Gobernante de su comunidad, los protestantes a sus maestros calificados
egresados de universidades teológicas, los evangélicos a sus líderes
carismáticos, los católicos al Papa, etc. Siempre está la cúpula, el liderazgo
desde donde proviene la interpretación que se debe aceptar de lo que un lector
común y profano lee de la Biblia. No existe la interpretación individual. Eso
es inaceptable en todas las denominaciones.
¿Cuál es la
mejor? Pues, la que cada mente determine por sí misma acorde a su evolución de
la consciencia, no lo que otro le diga. Puede escuchar a mil maestros enseñando
cosas distintas sobre un mismo asunto, y es uno quien debe resolver dentro de
sí la que acepta como la correcta.
A quien le interese vea el intercambio que tuve con Gemini sobre Chico Xavier en Drive:



