Ambos
tomos son un tipo de diccionario bíblico que ha sido producido para el uso interno
de los testigos de Jehová.
Una de las razones por la cual ha sido producido ha sido la necesidad de disponer de un obra de consulta para ciertos miembros avanzados que buscaban conocer más sobre la Biblia y sus palabras, que habitualmente lo hacían consultando obras de lo que ellos denominan "de la cristiandad" (ellos no se sienten parte de ella) o "seglares", lo que ellos en su intimidad denominan "mundanos".
Disponiendo de un diccionario de ese tipo, ahora todos podían acudir a una obra propia que contenía su propia manera de entender la Biblia a partir de las palabras que interpretaban, surgida de su propia tradición, pudiendo dejar de lado la tradición de las demás iglesias cristianas, así como dejar también de lado todo descubrimiento e información inconveniente, introduciendo en su lugar información dudosa y cuestionable.
Hay
una pregunta en español en https://qr.ae/pYalgQ, que recibe más burlas que alguna respuesta digna de alguno de sus miembros "predicadores de la verdad", y una respuesta interesante en inglés en https://qr.ae/pYalaR,
en donde describe las bondades de este diccionario.
Sin embargo, conociéndolo por haber consultado en él en diversas ocasiones para poder comparar con otros diccionarios bíblicos, tengo una conclusión algo diferente al respecto, lo que me motivó a subir a mi blog el presente artículo de investigación personal que comencé hace tiempo, tratando de responder la pregunta levantada en Quora.
Como
se destaca en Wikipedia, se trata de:
"una obra confesional, que toma datos de
lingüistas, historiadores y arqueólogos bíblicos a fin de que
concuerden con las premisas teológicas de la Sociedad Watchtower.2 No se recogen las posturas de los investigadores más
recientes o independientes.3 4"
Lo allí expresado es completamente cierto, bien resumido y en pocas palabras.
Pero esta situación no es exclusiva de esta obra, ya que otras obras similares de otras corrientes religiosas también hacen lo mismo, conteniendo también material parcial y manipulador.
Obviamente, para quienes son testigos de Jehová y lean estas líneas, pensarán que esta conclusión puede ser válida solamente para los "otros" diccionarios y no para su Perspicacia..., donde se presume que por odio o porque no se ha investigado como corresponde se lo critica impropiamente.
A diferencia de otros diccionarios, aquellos que se abocan a temas de fe religiosa se les dificulta no incorporar un sesgo y un modo particular de abordar la temática sin negar ciertos hechos para afirmar conjeturas concluyentes en su lugar, algo que nunca debería contener un diccionario. Más bien, deberían gozar de completa imparcialidad al exponer toda la información seria disponible sin tomar conclusiones o partido para influir en sus lectores de cierto modo al evitar mostrar todas las evidencias, o explicando incorrectamente algo, o negando algo sin presentar las razones correctas para ello.
El hecho de que no puedan hacerlo, demuestra que no son veraces en todo lo que dicen.
A lo sumo, dejar explícito de quién viene cierta información, y que cada cual determine su valor, escogiendo la que mejor le parece en los casos dudosos, aquellos en los cuales se aprecia falta de información concluyente, que es cuando se observa la dispersión existente.
De este tipo de diccionarios bíblicos hay muy pocos, y las distintas confesiones no desean que sus miembros los usen en sus consultas, prefiriendo editar los suyos propios. Y este fue el motivo principal de la publicación de este diccionario.
Es lamentable que el Perspicacia... no esté a la altura de un buen diccionario, teniendo en cuenta que es lo menos que se esperaría de una organización que se proclama a sí misma a los cuatro vientos como el grupo estudioso de la Biblia más apegado a la verdad.
La verdad es una virtud que de entrada se debe caracterizar por la humildad y la honestidad.
Sin embargo, la realidad demuestra que no se diferencian de otros diccionarios confesionales a pesar de querer mantener su diferencia con todos en cuanto a sus conclusiones interpretativas de la Biblia.
Podemos
consultar esta obra y comprobarlo personalmente en la propia biblioteca de la WT. Se puede buscar la palabra sobre la
que desea saber más y pulsar la primera letra que la conforma, y buscarla luego
en la lista de todas las palabras para ver si está presente la que interese.
No todo es dudoso, pero en ciertas palabras surgen divergencias. Por ejemplo, y para ir entrando en contexto, podemos comenzar con la palabra demonio. Se pulsa en la D
y luego se busca la palabra en la lista que aparece desplegada. Finalmente se
pulsa la palabra y se accede al material escrito sobre ella.
Notará que
luego de una breve descripción de su significado bíblico, le sigue una
descripción teológica propia de la confesión, en donde hacen afirmaciones tomadas de su particular doctrina elaborada a partir de distintos textos bíblicos interpretativamente validadas.
Por ejemplo, cuando asevera que “Dios no creó a los demonios”, dejando entrever con ello que son entendidos como seres reales sobrenaturales cuya existencia implica que todo demonio o ser malvado “se hizo” o "creó" a sí mismo, no contiene ninguna prueba bíblica textual,
sino que es parte de una interpretación característica de dicho grupo
religioso a partir de la propia tradición religiosa cristiana general.
Dicho esto, si un Dios Todopoderoso e infinito es el Creador de todo lo que existe, luego cada ser inteligente posee la potestad de elegir ser malvado o no serlo, que es lo que implícitamente se asevera al aplicar el concepto del "libre albedrío", eso lleva a que sólo puede ser tomado como que cada individuo se crea o forma a sí mismo sin que Dios nada tenga que ver con su desarrollo posterior ni con el establecimiento inicial o previo de las condiciones para que esa posibilidad ocurra.
Al no tomarse en cuenta esta situación y posibilidad, especialmente cuando la conducta de los malvados afecta a otros que no eligen el mismo camino, estamos dejando de lado el concepto del Dios regente universal, responsable de la existencia del todo, que procura lo mejor para todos.
En otras palabras, van en contra de la propia teología judía y cristiana cuando se establece de entrada el concepto de Dios.
Y menos todavía si al final se predica que Satanás y todos sus espíritus secuaces, como seres inteligentes, serán finalmente todos destruidos para siempre, lo que anula la supuesta dádiva del libre albedrío concedida a toda criatura inteligente para elegir ser bueno (entiéndase obediente) o malvado y mentiroso, de lo contrario, como aseguran ciertos obtusos predicadores, serían como robots, algo realmente insólito y absurdo.
En la Biblia
no explica cómo se hicieron los demonios, solo habla que existen y actúan, por ejemplo, en Génesis 6:2 conectado con Judas 6, los susodichos surgieron por impulsos sexuales que no pudieron controlar, una manera muy humana de proceder para poder controlar la sexualidad en una sociedad.
De esta manera, así como el deseo sexual puede llevar a cometer violaciones y convertir a quien la lleve a cabo en un espíritu malvado, otro ser puede dirigir sus deseos sexuales de modo diferente llegando a ser un espíritu del bien al poder controlar sus pasiones para el beneficio de otros.
Lo que influye en cada ser son la voluntad y las motivaciones en medio de las circunstancias que le toquen.
De este modo, tanto los llamados demonios o "espíritus del mal" son el producto de la pérdida del auto control al llevar de modo deliberado su inclinación al mal, como la existencia de los ángeles (espíritus de Dios o del bien) necesariamente deben ser el producto de llevar su inclinación a todo lo bueno y verdadero.
Para que algo sea bueno y verdadero requiere necesariamente que exista lo malo y la mentira, para así poder distinguirla de modo inteligente una de otra.
Pues bien, ningún diccionario confesional explica esto de este modo, sino de maneras distintas. En el caso del diccionario Perspicacia alcanza a indicar que el demonio del mal se hace a sí mismo, pero nada dice sobre el espíritu del bien, ni de la necesaria presencia del mal para que exista el bien.
Si
uno analiza los conceptos vertidos en las Escrituras, encuentra que los
demonios surgen como resultado de la ignorancia y los malos deseos, como el
poder, el egoísmo, y la búsqueda de la satisfacción personal, siempre todo abonado por una duda maliciosa.
Sin embargo, las Escrituras
también afirman que los demonios que producen el mal a propósito existen como una necesidad para el castigo o para que el bien se
perfeccione, ante lo cual lograr un equilibrio lógico entre ambos conceptos
suele ser incomprensible para muchos.
La maldad deliberada de manera totalmente consciente sin justificación alguna es un tema muy complejo de tratar. Pasa algo similar con las tragedias humanas de todo tipo. Hasta ahora, ninguna teodicea a podido justificar a Dios ante su existencia, dejando abandonado al humano a una condición de vida vista por la mayoría como totalmente aleatoria y sujeta al mera suerte.
Para un
lector que posee conocimientos, la obra comenta sobre ciertos aspectos que por
lo general los propios testigos de Jehová que lo leen no logran captar. Esto lo
podemos ver cuando habla sobre el significado griego de la palabra demonio, mostrándolo asociado a la
divinidad, donde no necesariamente hace el mal, ya que puede ser un espíritu
que también puede hacer el bien.
Sin embargo,
el sesgo de los que escribieron el diccionario, quienes han copiado de otros, se hace manifiesto cuando intenta
denigrar el concepto general de esa expresión para llevarlo únicamente a seres
espirituales malvados, pero que en este caso particular solo buscan “…poner a la gente en contra de Jehová y
de la adoración pura que a Él se le debe.”
En vez de decir simplemente que los espíritus malignos buscan seducir, tentar y llevar a hacer el mal y así perder de vista la verdad y la honestidad, llevan el tema a un terreno diferente, que en el fondo tiene que ver con una exclusividad religiosa.
Esta conclusión de una 'adoración' adjetivada como “pura” no influida por ningún espíritu sino solamente por las enseñanzas de la WT que ellos entienden a su manera e imponen a todos sus miembros es una idea teológica propia de los testigos de Jehová, teñida de una psicosis muy particular, en la que para ellos la tarea más importante que todo humano debe tener es la
de manifestar públicamente un solo tipo de adoración caracterizada por
distintas conductas que sólo ellos explican y desarrollan correctamente.
Encontrarán
algo similar al buscar la palabra relacionada con demonio que es diablo.
Para los testigos de Jehová el principal demonio es Satanás, y es un
calumniador de Jehová.
¿Qué es la calumnia? Si buscan la
palabra calumnia, primero notarán
que lo redirigen a Chisme, y allí notarán
que lo define como:
“charlar ociosamente de cosas que atañen a otros;
esparcir rumores infundados. Calumniar es difamar, por lo general con malicia,
sea verbalmente o por escrito.”
¿A qué se debe este desvió dejando sin describir el concepto de calumnia?
Por un lado
la calumnia puede ocurrir cuando alguien habla sin conocer bien de lo que habla
imputando a otros cosas negativas que él cree lo son. Eso estaría dentro del
concepto de “habla ociosa”, y es torpe y de estúpido hacerlo. Para hablar sobre
algo negativo se debe estar bien informado y seguro de lo que se dice.
Y en todo caso, si es algo complejo, se debate de modo sano y respetuoso, antes de llegar a una conclusión que pueda resultar negativa para alguno.
La otra
forma de calumnia es cuando se dice por pura malicia. Este modo de calumnia existe y se practica, generalmente justificadas como un medio para un fin en contra de alguien que ya se lo ha juzgado como corrupto.
Sabe bien que no es cierto lo
que dice al acusar, pero la dice igual con el propósito de destruir la reputación de
alguien a quien odia por otros motivos que no tienen nada que ver con lo expuesto ni con la verdad
y el bien, lo justo y correcto del caso, sino por deseos egoístas que violan esos
principios, actuando de modo hipócrita.
Por otra
parte tenemos el tema de las reacciones. El punto es si cuando de quien se dice
algo negativo o impropio éste lo niega, y dónde este mismo puede llamar calumniador a quién le
ofende, pero ahí no termina el tema si quien lo expone presenta las evidencias y el ofendido no sabe que responder o responde incoherencias.
Para los
testigos de Jehová no hay nada de eso de parte de Satanás y sus cómplices, ningún error, que puede serlo también aplicado a cualquier persona que los critique. Para ellos es malicia pura sin evidencias o fundamentos, donde quien difama lo hace por la sola
maldad de causar daño y dejar malparado a alguien sin motivo.
Ese es el
concepto que le aplican a Satanás y sus demonios y diablos, y por extensión, a cualquier persona que para ellos les parezca que también lo son. Es el mal en su
expresión completa y pura.
Esto puede
ser cierto hasta cierto punto, pero se puede volver en contra de uno mismo si
cuando alguien acusa a alguien, el acusado lo ve como simple calumnia o
injuria, sin analizar ni responder a lo manifiesto. Si se responde debidamente
y se demuestra que es falsa la acusación, entonces recién allí el acusador
queda como un auténtico calumniador. De lo contrario no.
Si el acusado no reconoce su error, insistiendo que dice lo correcto a pesar de todo, entonces estamos frente a un fanático, obsecuente, alguien con el cual es imposible de razonar.
Hasta tanto
no se resuelva el asunto no se puede definir el resultado de la acción.
Esto no
aplica siempre, como en casos de poca importancia, en las que se incurre en
habla ociosa, o quizás, hasta por alguna conducta personal inadecuada que se puede
resolver de otra manera y no hablando de ello públicamente. Si la hace
manifiesta puede resultar inoportuna o de mal gusto general, ya que no
representa un perjuicio para los demás enterarse o no de ello.
Pero hay
veces que se necesita decir algo cuando es importante, y es allí en dónde los
testigos de Jehová a causa de su propio
sesgo y convicciones dejan de lado los casos específicos de cuando se trata de
exponer una realidad negativa que atañe a todos los involucrados.
Puede que
decirle a alguien que está mintiendo en algo que algunos consideren es un chisme,
una calumnia o hasta una injuria, una falta de respeto a la persona o a la
colectividad que representa, que en algunos casos puede perfectamente ocurrir, pero,
si se demuestra que miente, y el acusado no puede desmentirlo, o en todo caso reconocer su error, es un mentiroso y punto.
Esto es usual cuando no se es franco y honesto intelectualmente, y siendo descubierto, lo niega para evitar que otros le pierdan el respeto como alguien veraz.
Insistir que
nadie debe juzgar a otros y dejar que sea Dios quien lo decida, no solo es
impropio, sino que es hasta biblicamente falso, porque el trabajo de los que
aman el bien y la verdad es denunciar a todos aquellos que practican la mentira
y aman el mal. Es que eso lo enseña la propia Biblia en el NT (2Cor.11:13; Ap.2:2).
Y eso
solamente se puede resolver exponiendo lo que se considera falso.
El considerado mejor diccionario bíblico evangélico disponible en Google, El Diccionario Bíblico Ilustrado Holman, encontramos que no posee una entrada para la palabra “demonio”, pero sí se encuentra material relacionado para la palabra “diablo, satanás, demonio” en la página 442. A diferencia del Perspicacia…, este diccionario no intenta explicar el origen de satanás y sus agentes, sino que expone ciertos aspectos que ayudan a comprender mejor el enfoque cristiano general sobre el mal, permitiendo al lector elegir entre distintas variantes explicativas, y a su vez suele ser más conciso al decir, por ejemplo, que “el mal existe más allá del ámbito de la voluntad humana”, es decir, es omnipresente, y que “Satanás y los seres demoníacos son criaturas que están sujetas a la voluntad soberana de Dios”, lo cual indica que su presencia y existencia forma parte del mundo divino, encontrándose por lo tanto regulado por Dios, permitiendo entender que no deben ser temidos si uno confía en Dios al buscar siempre el bien y la verdad. De ello se desprendería que solamente lo serían si uno practica el mal y la mentira.
Otros diccionarios, como el BibliaTodo y el Strong también ofrecen otras explicaciones. En el primero brinda el origen del término "demonio", asociado al "diablo" como un ángel rebelado y un espíritu que incita al mal, y el segundo su origen griego y significado básico, presentando diferentes pasajes bíblicos relacionados con la descripción que caracteriza la manifestación de estas entidades. En BibliaTodo también ofrece material copiado de otros diccionarios, entre los cuales figura el Perspicacia..., el de Jerusalén, el de Torres Amat y el Adventista.
Otro diccionario enciclopédico teológico mucho más amplio, nada menos que en doce volúmenes, hoy lo podemos encontrar al alcance de un dedo en inglés como la Cyclopaedia Biblical Theological Ecclesiastical Literature. McClintock. Strong. 12 Volumens.1867-1894. (Buscar también en Enciclopedia bíblica M&S)
Personalmente suelo consultar a menudo el Gran Diccionario Enciclopédico de la Biblia de más de 4 mil páginas de la Editorial CLIE de febrero 2014. Dicho diccionario no solamente expone el conocimiento teológico, sino que incorpora conocimientos nuevos en el campo de la ciencia y la crítica textual, dejando claro que cada exposición sobre un término determinado corre por cuenta de los autores citados. (Invito a cualquier lector a que busque demonio en este diccionario y leerá un excelente resumen escrito por A. Ropero, citando la bibliografía correspondiente).
En cuanto a la Cyclopedia M&S, al menos este diccionario deja claro que es teológico, es decir, contiene ideas humanas sobre lo que entienden en todo lo relacionado a Dios y las deidades, sin decir que se basan en la Biblia para asegurarlo, como si existiera un solo tipo de interpretación, como lo hacen otros diccionarios, en especial, el Perspicacia....
En esta voluminosa obra podemos buscar nuestra palabra demonio (en inglés como DAEMON, DEVIL y DIABLO) en el tomo II página 646 y 783.
Aquí podemos encontrar que desde lo antiguo, de sus expresiones griegas que el NT luego toma se deriva la idea de seres de una inteligencia superior y la consiguiente eficacia atribuida a los daeimon. Tales entidades han tenido una suerte de evolución teológica con el paso de los siglos.
En Homero se usa daeimon indistintamente con theos. Más tarde en Hesíodo se los ve como seres intermedios, como mensajeros de los dioses a los hombres. Platón sentenció: “Todo demonio es un ser intermedio entre Dios y el mortal”.
Me atrevo a decir que en la cultura hebrea antigua los elohím eran daeimons (demonios), tanto del bien como del mal, que luego los judíos acomodaron al componer sus escritos sagrados durante el exilio babilónico, pasando a ser seres intermedios entre su dios Yhwh y ellos, dios al que colocaron como el superior a todo otro dios.
Más tarde, en el NT daeimon se convirtió en una palabra usada para referirse sólo a seres inteligentes sobrenaturales malignos, lo que sin duda permitió un control más estricto de parte de los sacerdotes sobre sus súbditos, al impedirles puedan cada cual tener comunicación con su daeimon del bien, o tener cerca a quienes lo podían establecer mejor, y de ese modo pudiera ser ayudado a entender, comprender, tener mayor sabiduría y agradar mejor a la divinidad que adoraba, lo que sería su Dios.
Esto fue cercenado por los obispos doctos a partir de mediados del siglo II en adelante, cuando ya no se aceptaban más profetas (clarividentes) entre los miembros de las iglesias cristianas de la época que pudieran competir con lo que los doctos religiosos entendían y enseñaban basándose solamente en la filosofía humana.
De ese modo fue como aparecieron dogmas y tradiciones cristianas nuevas, como la doctrina de la Trinidad, el fuego eterno del infierno, la adoración de la Madre de Dios, etc.
Brindo dicho enlace para que los investigadores puedan por sí mismos buscar material disponible que puede ayudarles a ampliar sus conocimientos. Solamente requiere tiempo, no solo para leer tranquilo, sino para reflexionar sobre todo lo colectado por la experiencia humana religiosa.
Para poder sacarle utilidad a un diccionario bíblico como lo es la Enciclopedia Eclesiástica, es imprescindible leerlo desprovisto de ideologías y sesgos previos fundamentados en meras especulaciones y conjeturas.
Inclusive, al leer el NT, no podemos asignarle al mismo el carácter de inerrable, inspirado por o procedente de Dios, porque claramente no lo es, salvo y hasta cierto punto el libro de Apocalipsis, que fue traído por un daeimon que decía responder a Jesús. Solamente tenemos pocos pasajes en el total de las Escrituras que hoy componen la Biblia que evocan expresiones procedentes de daeimons y videntes.
De allí a que procedan del Único Dios Supremo acorde a la teología vigente, hay que tomarlo con pinzas, es decir, siempre de modo crítico, con la debida inclinación hacia el bien y la verdad con respeto y humildad. No podemos olvidar que hubo libros procedentes de videntes, como el libro de Enoc, un libro de la apocalíptica judía tardía pero que influyó enormemente en la doctrinas cristianas por varios siglos, y que fue retirado de los libros cristianos aceptados, y más tarde canónicos, definitivamente recién a finales del siglo IV por parte de la iglesia romana oriental en el Concilio de Laodicea (en el cual también se omitió el libro de Apocalipsis que luego se lo reincorporó), aunque sigue vigente en la iglesia ortodoxa etíope hasta hoy.
Es que, por ejemplo, el calendario solar allí descrito revela error de parte de quién transmitió esa información, si es que fue recibida mediante un daeimon como allí mismo atestigua, ocurrido según se cree alrededor del siglo III a e c, cuya única finalidad era oponerse al calendario rabínico lunar usado por los sacerdotes en Jerusalén. Dicho calendario solar no se ajusta al año trópico, siendo mejor el calendario solar Juliano de la época y el propio calendario lunar agrícola judío. Eso puede explicar el motivo por el cual se cree que formaba parte de la comunidad de los esenios, puesto que fue encontrado entre los rollos del Qumran.
Como es de notar, hay que poder gustar lo que se lee, entenderlo acorde a nuestros propio criterios bien cultivados.
Cuando alguien, por otros motivos intenta desmerecer una crítica, aparentando que algo no es concluyente cuando claramente se hizo manifiesto de su parte que lo era, es culpable de doble discurso, creando una ambigüedad en la cual para unos les dice una cosa y para otros otra diferente, tratando siempre de salir bien parado, demuestra que es inconsistente en sus dichos.
Los testigos
de Jehová suelen manifestar que ellos enseñan conforme a la Biblia, y si
alguien cree que no enseñan conforme a la verdad de lo que se encuentra escrito en ella debe demostrarlo con la Biblia y ser veraz en su señalamiento, de lo contrario es
un calumniador.
Sin embargo,
existen aspectos que los propios testigos de Jehová desconocen de la Biblia, y
además, su comprensión misma de pasajes bíblicos relativos a su doctrina ha ido
cambiando con el tiempo, con lo cual también queda demostrado que nunca se sabe de manera certera cuál es la
interpretación correcta para las distintas partes de su doctrina en cada caso, que a veces
resulta confuso conciliar con el concepto general.
Presento a
continuación a modo de ejemplo tres palabras que aparecen en el diccionario
bíblico Perspicacia para demostrar
que ellos, al igual que todos los demás cristianos, interpretan la Biblia a
partir de traducciones teológicas, cuyas palabras han sido traducidas del
hebreo de manera que abone la doctrina monoteísta de un Dios judío usando
terminologías que no existen realmente en el texto hebreo. Estas palabras son Dios, Creación y eternidad.
Comencemos por la palabra "Dios".
Dios: “Cualquier cosa que se adore…”
Por cierto, si dios es “cualquier cosa”
que se adore por corresponder a algo o a alguien que es más fuerte o que domina
(Sol, Luna, tormenta, viento, lluvia, cuerpo, Tierra, jefe, rey, líder, etc.), y
adoración implica la acción visible “…de rendir honor reverente u homenaje” a
ese algo o alguien en reconocimiento de ese poder ante otros, entonces esta
palabra por sí misma nos define que dios
es cualquier cosa que tenga poder de dominio al que se le rinde reverencia u homenaje.
Dicho esto, entonces dios puede ser muchas cosas, pero, por
una extraña razón que atañe a quienes conforman distintos grupos de adoradores, debe ser una
de ellas solamente la verdadera,
porque de otra manera resulta confuso. ¿Cuál?
Dado que para los judíos ese dios era Yhwh, al que describían, según ellos
mismos explican, con términos como El,
Eloha y Elohim, así como Shadday
y Elión, el dios verdadero es una
persona con nombre personal pero a la vez es infinito y es el Todopoderoso.
Esto implica que el concepto de dios
puede ser el correcto o el incorrecto según la regla con la cual se mida.
Si no es infinito ni Todopoderoso, ese
dios es un dios menor o falso, si se trata de presentarlo como el superior a
todos. Solamente al que fuese infinito y Todopoderoso puede ser llamado Dios,
el Supremo. Y los judíos han usado la "superioridad de su Dios" como el elemento principal para influenciar y dominar a los demás, algo que el cristianismo también copió, y en su lucha se enfrenta al judaísmo a fin de competir en la dominación, enfrentándose también al islamismo, la tercera religión abramica.
Pero sigamos con el tema del concepto sobre Dios, cuando más adelante sigue diciendo:
“En Isaías 9:6 a Jesús se le llama en términos proféticos
ʼEl Guib·bóhr, “Dios Poderoso” (no ʼEl Schad·dái, Dios Todopoderoso, expresión
que se aplica a Jehová en Génesis 17:1)”.
Aquí se
contradicen a sí mismos cuando dicen que dios es cualquier cosa a la que se
adore, y si afirman que Jesús es descrito en Isa.9:6 como “Dios Poderoso”, uno
se pregunta: ¿por qué motivo no le
adoran también como Dios?
La razón que
se expone es que solamente se debe adorar al Supremo, a un solo Dios, no a más
de uno. En otras palabras, solamente reconocen que es Jehová quién tiene todo
el dominio y el derecho por el cual se le debe rendir homenaje o reverencia.
Sin embargo,
en el propio NT, en el pasaje de Mat.18:17-19, dice claramente que Jesús
recibió todo el poder y autoridad de parte de su Padre (Mat.11:27), siendo el
que lo representa ahora y es quién a partir de ahora da las órdenes (Jn.3:31; Hech.10:36;
Ef.1:21; etc.), y esto es a partir del siglo I (Luc.1:32, 33; Jn.3:35; 5:22,-27; Heb.1:2; 1Ped:3:22).
Claramente
se necesita mucha eiségesis o gimnasia mental para diluir las claras expresiones que se leen en el propio NT, que es parte esencial de la Biblia de todo cristiano, frente a sus declaraciones sobre a quién se debe adorar solamente, cuando ellos mismos afirman que no
adoran a Jesús sino solamente a Jehová.
Cuando se
rinde homenaje o reverencia a una persona, esto es adorar, eso implica que quién
lo hace se somete a la autoridad y voluntad de a quien adora o rinde ese homenaje y se inclina ante él, convirtiéndolo en su amo. No se trata de que en un caso es un saludo de cortesía y en otro caso implique otra cosa diferente. Siempre tiene que ver con sumisión.
Y quien da las
órdenes según el NT ahora es Jesucristo, y obedecer sus palabras significa que lo convierte en su amo, y esto significa que de ahora en más lo está adorando, siendo por lo tanto el Dios de los cristianos.
No obstante, quién se somete a Jesucristo, también queda sometido a su Padre (Jn.14:21,
23, 24), quien lo nombró para dicho puesto de máxima autoridad y poder (Jn.7:16;
14:10). Con lo cual, el Padre es quién de última recibe toda la gloria de la adoración dirigida a su Hijo. Esto es lo que enseña el NT.
En esto los testigos de Jehová chocan estrepitosamente contra la Biblia, mientras afirman categóricamente que ellos solo enseñan lo que enseña la Biblia y nada más. Sus palabras no se condicen con la realidad escrita en el NT.
Realizan todo un malabarismo sofista usando distintos textos bíblicos para hacer otra cosa diferente y al mismo tiempo niegan descaradamente que se apartan de lo enseñando en la Biblia, en este caso específico, el NT, que ellos no desean llamarlo de esa manera, sino que lo llaman "Escrituras Griegas Cristianas".
¿Por qué cambian el significado de las cosas cuando en el mismo NT, en Heb:12:24 muestra con toda claridad que el cristianismo se corresponde al nuevo pacto o testamento (διαθήκης νέας, diatheikeis neas, "testimonio nuevo") validado por Jesucristo?
¿Para presumir de diferentes?
Su particular enseñanza se desvía de lo escrito cuando se trata de definir cuales son las órdenes de Jesucristo.
Porque el punto
interesante a destacar es saber dónde encontramos las órdenes de Jesucristo. La
respuesta obvia es en el NT, ya no en el AT. Es en el NT, el cual contiene otro tipo de conocimientos nuevos y distintos dispersos en un conjunto de diferentes librillos compuestos por distintos creyentes de esta corriente religiosa que al escribirlos atribuyen a Jesús las órdenes emitidas por él.
Pero se
presenta otro problema. ¿Quién explica bien en qué consisten todas esas órdenes
hoy? Al parecer no basta con solo leerlas del NT, parece que hace falta que alguien que sepa más las explique y les diga a los demás cómo deben cumplirlas.
Y puede ser perfectamente plausible en algunos casos, porque se necesita saber el contexto cultural en el cual fueron expresadas muchas de esas órdenes de Jesucristo. En otros casos parece imposible aplicar algunos de sus consejos hoy.
Poder
reconocer a ese “alguien” es el cuello de botella de la razón de ser de tantas
y distintas denominaciones cristianas.
Una forma de
medir cada una es analizando lo que dicen y cómo lo dicen para detectar si son
respetables y confiables.
Y es
aplicando esta sencilla regla cuando podemos determinar a quién escuchar y a
quien no.
Pero no
resulta fácil, porque el determinador, que es el buscador que debe evaluar y juzgar, suele carecer
de la capacidad crítica de darse debida cuenta si le están diciendo algo
incorrecto, o le están tomando el pelo o le están diciendo algo cierto.
Requiere e pueda asegurar sobre lo que le llega de alguna manera, con lo cual
eso implica esfuerzo y dedicación, y eso lleva tiempo; y el tiempo disponible
es justamente muy escaso hoy día, especialmente para quienes son jóvenes y
deben trabajar duro para sostener una familia en este mundo, con lo cual se suele arribar
a una conclusión, ya sea producto de la
influencia y educación de los padres o de los medios sin haber podido hacer un
análisis a conciencia de todo lo que escuchamos.
Y esta siempre fue una realidad inevitable, por lo que descalificar al que no posee conocimientos no es su culpa, y por otra parte, toda las responsabilidad recae en los maestros que les enseñan lo poco que saben.
Solamente
cuando nos tomamos el debido tiempo de analizar lo que enseñan los teólogos y maestros comenzamos a descubrir ciertas
inconsistencias que descolocan a diferentes grupos que se proclaman como los únicos
que dicen la verdad de la Biblia, como los testigos de Jehová.
Y ya
demostré una de ellas, y usando la propia Biblia.
Esto de por
sí determina que todos deberían tomarse su debido tiempo antes de comprometerse
con alguna religión. Y a veces, el mejor tiempo para la mayoría es cuando uno
se jubila y por disponer de más tiempo puede acceder a todo tipo de información seria, como sucede hoy de manera extraordinaria gracias al Internet.
Así que de entrada para muchos ya estamos en problemas. Por ello lo mejor muchas veces es evitar seguir una
religión que le exija sacrificios, evitando tomar decisiones apuradas y empujados por otros.
Como no siempre eso ocurre, a veces uno se puede encontrar en alguna religión, en la denominación que sea, cuando puede descubrir las fallas
en sus enseñanzas. Más vale tarde que nunca. Es lo mejor que a alguien le pueda suceder, sin importar en qué momento de la
vida eso ocurra.
Continuando
con el tema sobre Dios, sigo exponiendo otro fraude intelectual que cometen cuando
afirman que El Schad-dái manifestado en Gén.17:1 significa
Dios Todopoderoso.
En dicho apartado, ellos mismos citan a la BJ cuando
menciona que ese significado “es
inexacto”. Sin embargo, no exponen el significado más posible de ese
término al que los propios eruditos llegaron, que es “dios de la llanura” o “de
los páramos abiertos”, o “desierto” que en la propia BJ, pero no en la que se imprime para uso popular sino para uso erudito,
aparece mencionado en una nota similar según lo expresado, sino que se enredan
con la otra mención que aparece en la versión para uso familiar, la expresión
“montaña”, dicha para desviar el asunto y sostener la traducción teológica y no
la textual.
Y aquí aparece otro aspecto oscuro propio, ya no solo de los testigos de Jehová, sino de todas las religiones, cristianas en nuestro caso, que tienen para enseñar una cosa a unos y otra diferente a otros, para de esa manera dejar oculto lo inconveniente.
En Cyclopedia podemos encontrar abundante información bajo la palabra GOD en el Vol.III página 910 en adelante. Curiosamente, describe el significado raíz para una expresión hebrea que se pronuncia ul. Expresamente dice para GOD:
“Del nombre de raíz sajona como bueno, expresando así bellamente la benignidad divina como el atributo principal del término más general para la Deidad, y correspondiendo casi invariablemente a dos palabras hebreas, ambas de una raíz común (אול, ul, ser fuerte).”
Luego pasa a la forma más conocida de dónde se traduce God o Dios del hebreo, que es אל, el, luego eloah como singular de Dios, elohim su plural o singular mayestático (una forma fuera de lógica); allah en árabe; el tetragrama como jehovah, luego shaday como Todopoderoso, olam como Eterno de עולם, citando Gén.21:33, que los judíos en cambio, aclaro, no usan esa palabra traducida así, sino que la traducen mundo, cosmos (Gén.21:33 traducen "Dios del mundo" para doctos), cuya raíz significa desconocido en tiempo, y para eterno pronuncian nitsjí de נִצחִי; luego sigue con Supremo, superior, más alto o Altísimo del hebreo עליון, elion, citando Gén.14:18; y otros calificativos como viviente o vivo (חי, ji, Jos.3:10), poderoso (Isa.9:5), etc.
Como podemos ver, un diccionario para la gente, que debe seguir una ideología impuesta y no para los eruditos, porque los significados, no solo son algunos desconocidos completamente, como elohim, sino mal traducidos, como shaday y olam. Eso ocurre con las traducciones teológicas siguiendo diccionarios teológicos, y no como algunos otros diccionarios que, negando ser teológicos (como el Perspicacia…, quienes evitan usar ese término, pues denota una ideología sobre Dios) hacen suponer que los significados de las palabras hebreas antiguas son conocidas o correctas.
(Brindo el siguiente enlace donde amplio más sobre este y otros nombres divinos en mi blog)
Este es otro
de los problemas al que todos nos enfrentamos: el poder de la religión humana. La
religión, cualquiera sea, ha sido siempre una necesaria parte esencial en mantener
el orden y el desarrollo en una sociedad al administrar las reglas de conducta
y los castigos correspondientes.
No comparto
con quienes ven a la religión como la causa de todos los males. Eso es falso, y
quienes lo dicen no han reflexionado lo suficiente. El fondo real de todos los
males parten del corazón humano, no de una religión, aunque las religiones han
sucumbido muchas veces a los males propios de los humanos.
Los teólogos
han hecho un trabajo muy refinado y convincente para someter la estupidez
humana en muchos aspectos, y han servido para darles sentido y propósito a la
vida humana, no tanto por la esperanza de ultratumba, sino, por el bienestar resultante
en la vida presente cuando de modo general se acatan sus directrices.
Negar esta
realidad es de estúpidos. No obstante, ante la degradación humana actualmente
provocada a propósito por distintas agencias, es importante que cada persona
pueda evitar el veneno que se está administrando hoy día a la sociedad desde
todos lados, requiriendo alcanzar una equilibrio mental para poder enfrentar
todos los males que aparecen sin perder la cordura.
Y para ello
necesitamos buscar la divinidad en nosotros.
Continuemos
con la otra palabra que se mal enseña.
Creación: El diccionario Perspicacia... explica que la
creación es el:
“Acto de crear o causar la existencia de algo o de
alguien. También puede referirse a lo que ha sido creado o traído a la
existencia. La palabra hebrea ba·ráʼ
y la griega ktí·zō significan “crear”
y se usan exclusivamente con referencia a la creación divina.”
Agregan
también que:
“cuando creó los cielos y la tierra literales, Jehová no
usó materia preexistente.”
Esto
significa creación ex nihilo, es
decir, crear de la nada, pero se
cuidan de usar esta expresión para evitar caer en trampas intelectuales de las que
no podrían remontar con su falsa doctrina.
Lo cierto es
que bará’
no significa crear de la nada en
hebreo, sino que significa ‘modificar
algo existente para producir algo nuevo’. Esa es la manera en que se usa
esa expresión en muchos otros pasajes de las Escrituras del AT.
Cuando
refieren al equivalente griego de la LXX, kti-zó,
dicen que se usa exclusivamente para
la “creación divina”, y cuando citan Gén.2:19 encontramos algo interesante:
“Sin embargo, después de crear la tierra, Dios sí formó
“del suelo toda bestia salvaje del campo y toda criatura voladora de los
cielos”. (Gé 2:19.)”
En el griego
en ese pasaje se usa el verbo ἔπλασεν (eplasen)
para traducir “formó” y no ktizó; sin
embargo en Gén.1:1, donde aparece bará
en hebreo, no escribieron ktizó en griego sino ἐποίησεν (epoieisen). El término anterior eplasen se conecta con el verbo griego plassó: moldear, formar, usado para asociar
la actividad de moldear con barro la figura de cada animal; y epoieisen, el que aparece en la LXX en
Gén.1:1, del verbo poieo:
hacer, crear (no de la nada), producir, poner, trabajar.
A su vez,
para tener en cuenta, el verbo plassó
es el mismo que aparece cuando se narra que elohim
moldeó al hombre en Gén.2:7, al formarlo primero del barro, donde se usa
también en griego ἔπλασεν, igual que en el pasaje citado de Gén.2:19 respecto
de los animales. Sin embargo, la misma Biblia en otros pasajes dice que Dios creó (bará) al hombre (Gén.1:27), no para decir "de la nada", sino del barró lo creó, haciéndolo a semejanza divina.
En griego se
usa para Gén.1:1 un verbo que más se acerca al concepto del bará’ hebreo, en este caso el otro verbo
poieo,
y hacer algo o producir algo no necesariamente implica hacer aparecer algo de
la nada, sino el hecho de hacerlo, el proceso mismo que hace que algo nuevo o
distinto exista, trabajar para producir algo distinto. Es el resultado a partir
de algo previo. Se puede inferir el crear primero en la mente, donde se imagina lo que algo
será, pero para hacerlo real se debe trabajar, producirlo, usando las sustancias y productos necesarios para dicho fin. Cualquier proceso
necesita de elementos preexistentes para lograrlo.
¿Dónde
aparece ktizó
El término
griego ktizó es
otro verbo que significa criar, construir, que se usa como equivalente
de crear ex nihilo por los teólogos. Pero ya mostré que en Gén.1:1 en la LXX no
se usó ese verbo cuando refiere sobre “los cielos y la tierra”. ¿En qué pasajes
de la LXX se usa?
Difícil encontrarlo,
porque no se muestran las palabras griegas de la LXX en los diccionarios
bíblicos de uso cristiano, del AT, sino solamente del NT.
Pero
buscando por otras vías, encontramos que se usa, por ejemplo, en un solo
lugar del libro de Génesis, apareciendo recién en Gén.14:12. Luego en Éx.9:18;
Deut.4:32; Sal.33:9 (32:9 LXX); 51:10; Prv.8:22; Ecl.12:4; Isa.22:11; Exe.28:13; etc.
Cuando, por
ejemplo, en Gén.14:2 se usa en la LXX el verbo epoieisen para el verbo traducido hacer (la guerra en este caso), vemos es el equivalente de Gén.1:1,
con lo cual hacer no es lo mismo que
crear de la nada; y en el pasaje
mencionado de Gén.14:12 se usa para decir que ‘el Dios de Abraham es el constructor (ektizen) del cielo y la tierra’.
Por cierto,
todas las biblias traducen “creador” para que suene o rime con el concepto
teológico de lo que se les ha enseñado a todos lo que esa palabra significa en
la Biblia, pero no significa eso, sino
constructor, edificador, formador, etc.
En Ex.9:18
cuando habla de la fundación de Egipto se usa también el verbo ktizó, en la forma de ἔκτισται (ektistai). Pero Egipto no fue creado de
la nada, sino construido a partir de
lo que había en esa zona de la tierra, fue criado o desarrollado a partir de lo
que allí ya existía de antes.
No solamente
que este verbo no aparece en la LXX para Gén.1:1, sino que tampoco significa
creación de la nada. Hasta ahora ninguno de los verbos griegos usados nos indica
lo que los teólogos nos aseguran.
En Deu.4:32,
el otro pasaje donde aparece ἔκτισεν del verbo ktizó, encontramos que las biblias traducen “cuando Dios creó al hombre”, y el verbo hebreo allí
es bará, el mismo de Gén.1:1, con lo
cual, recién ahora tenemos una conexión con este verbo griego el mismo verbo
usado en Gén.1:1 en hebreo, y que todos traducen creó.
Esto nos
muestra que ahora en griego usa un verbo diferente
del usado en griego para Gén.1:1. Por lo tanto, la idea que transmite en
griego es parecida pero distinta. ¿Lo serán también en hebreo? Es posible,
porque una misma palabra hebrea puede tener varias acepciones.
Sin embargo,
algo que nos ayuda a despejar nuestras dudas es preguntarnos: ¿lo cría (ktizó)
o lo produce (poieo) Dios al hombre o
lo creó de la nada, sin usar materia
preexistente, tal como afirma el diccionario para la expresión del mismo
verbo bará de Gén.1:1 aplicado a “los
cielos y la tierra”?
Claramente
el verbo bará no significa crear de
la nada, sino hacer, fabricar, construir. La idea o concepto de crear de la
nada no existe en el pensamiento hebreo en las Escrituras, todo se hace, se
forma, se moldea, se construye, se funda, etc., siempre a partir de algo
preexistente.
En el Salmo
32:9 LXX, donde vemos aparece ἐκτίσθησαν (ektisthesan),
se traduce el verbo ktizó por el
verbo construir, edificar, no crear de la nada. Aparece combinado con otro
verbo de cuando Dios habló: ἐγενήθησαν (egeneithesan),
de otro verbo que se usa para decir que algo nace, llega a ser. Y cuando mandó,
fue formado, construido o edificado, y aquí tenemos ese verbo ktizó.
En Sal.51:10
(50:11 o 12 LXX) se traduce “un corazón puro crea en mí” del verbo griego ktizó, apareciendo κτίσον (ktison). ¿Crea de la nada Dios un
corazón puro? Claro que no, es un absurdo. El corazón es lo más íntimo de los
sentimientos y pensamientos de la mente. Esto preexiste a lo que resulte de
ello. Hace falta primero que exista el corazón, una mente donde se alojan los
sentimientos y pensamientos más íntimos, para poder criar, formar, modelar, un corazón puro en vez de tener uno impuro,
transformándolo a este último si lo fuese del grado que lo fuese. En hebreo se
usa el verbo bará, pero está claro
que no significa crear de la nada sino criarlo, educarlo, transformarlo.
En Prov.8:22,
un pasaje que los TJ usan para referirse a Jesús como la Sabiduría en relación
con el logos de Juan, un hijo
primogénito creado como el primero y único de todos por Dios, donde también
aparece el verbo ktizó en la forma
también de ἔκτισέν (ektisen), pero por
lo que ya vimos, no significa que en griego se pretenda decir que fue creado de
la nada, sino producida la sabiduría por Dios desde el principio en su mente.
En hebreo en cambio no usa el verbo bará,
sino el verbo kanani, cuyo
significado es poseer, tener. En hebreo dice que Yhwh la poseyó desde el
principio de sus caminos (a la Sabiduría). No dice que creara al Hijo unigénito
ni primogénito, otra enseñanza que no es bíblica, con lo cual es falsa si lo
buscado es hacerlo creer como que lo es.
En Ecl.12:1,
cuando traducen que ‘te acuerdes de tu creador’, encontramos en la LXX el verbo
ktizó en la forma de κτίσαντός (ktisantos), traducido del hebreo del
verbo bará. Aquí vemos que no
solamente fue bará también el primer
hombre,
sino todos hemos sido bará por Dios,
no creados, pero sí producidos, formados, construidos, y del griego, hasta
criados, moldeados.
En Isa.22:11
en griego tenemos κτίσαντα (ktisanta),
que se traduce “construyó”, pero del hebreo aquí se traduce de otra palabra, itsrah, que se traduce planificó, pensó, imagino, planeó,
procedente del verbo iatsar.
En Eze.28:13
nos aparece ἐκτίσθης (ektistheis),
fuiste-hecho o producido, donde también aparece el verbo hebreo bará. Por cierto, las biblias traducen
“fuiste creado” al seguir su teología del hebreo, cuando en griego se entiende
que es criado, educado, con lo
mejor.
Por lo
tanto, termina siendo falsa la declaración del diccionario de que en el griego
se usa este verbo griego ktizó exclusivamente para la creación divina,
y que implica creación de la nada. Lo
mismo respecto a la palabra hebrea bará,
que tampoco significa crear de la nada, sino hacer, trabajar, para producir algo a partir de lo preexistente.
Son los
teólogos y aprendices de teólogos quienes dan por sentado ese concepto cuando les
predican y escriben para adoctrinar a sus ovejas.
Así que por un lado ocultan la verdad y por el otro mienten
aquí, tanto respecto a bará como a los demás verbos relacionados en hebreo y
griego, y lo hacen, o por necesidad teológica, o bien por ignorantes los que escribieron este
diccionario bíblico si haciéndoselos saber no responden, porque no se aseguraron bien antes sobre las tonterías que pusieron
como fuente idónea de consulta, y que todos los adoctrinados repiten pensando
que es veraz lo que enseñan cuando en realidad proviene de personas, con buenas
intenciones en su momento quizás, pero incultas, no debidamente instruidas en todo lo que se
sabe al respecto, y seguramente influenciados por el sesgo que se auto imponen para
ser lo que son.
Esta misma palabra la podemos buscar en el Diccionario Bíblico Ilustrado de Holman en la página 377, y en Cyclopedia Eclesiástica M&S en el Vol.II página 554 (565 Google).
En Holman vemos:
“La enseñanza bíblica da a entender que Dios creó el mundo de la nada (Heb.11:3)…actualmente está sujeta a corrupción ética y material…La desfiguración de la creación, por lo tanto, no es original. Debido al pecado de Adán, la creación acarrea ahora evidencias de su sujeción a la vanidad, su esclavitud a la corrupción, su gemido y su sufrimiento (Rom.8:20-22)”
Esa teología proviene del NT, el cual no se condice con la realidad material conocida de la antiquísima presencia de vida humana, muy anterior a los 6.000 años de Adán, en condiciones de vanidad, corrupción y gemido peores que en la modernidad, y de los millones de años de la existencia de los animales y las plantas sin que existieran humanos.
Esto revela, que los demonios que inspiraron diferentes pasajes de la Biblia desconocen por completo la prehistoria, no pueden siquiera acceder a información fidedigna alguna en las regiones donde habitan para transmitirla al humano.
Si continuamos leyendo a Holman encontramos que no se diferencia mucho del Perspicacia, introduciendo las creencias religiosas como evidencia de la verdad, desestimando la crítica y los descubrimientos modernos. Confunden evolución de las especies con el origen o aparición de la vida, malentienden el concepto de “género”.
Cuando se discuten conceptos sobre la evolución misma de las especies, se pasa por alto que las especies, contrario a lo que creen los materialistas ateos, pueden perfectamente haber sido formadas a partir de otras especies afines, tanto por causas intrínsecas propias de los seres vivos (evolución biológica propiamente dicha, como cambios adaptativos) como por influencias externas procedentes de los demonios, que los creyentes aducen se corresponden a los actos creativos de la nada de Dios.
Y en este esquema, queda por demás claro que el ser humano no puede ser el producto aleatorio evolutivo similar a los animales sino que se corresponde a una formación específica partiendo de cuerpos animales existentes, como el de los simios.
Si hubiese sido de modo natural, es decir, por selección natural, el hombre de neandertal debería haber evolucionado al punto de tener el cuero y pelaje de un oso, y no de un lampiño que necesita cubrirse de pieles de oso para sobrevivir.
Quienes tratan de negar este hecho atribuyen que el hombre de neandertal ya era un ser inteligente antes de poblar Europa, y al llegar y cubrirse de pieles y calentarse con fuego impidió que la selección natural lo convirtiera en un ser peludo.
El problema con esta hipótesis es que la inteligencia o capacidad creativa no es producto de la evolución por selección natural. Si así fuera, debieron haber existido durante millones de años en el pasado y también en el presente, evidencias de desarrollo de la inteligencia. Deberían existir muchos animales con niveles de inteligencia cada vez más superiores, pero eso no ocurrió nunca, ni ocurre ni ocurrirá jamás, porque los mismos ya se encuentran perfectamente adaptados a la vida, diferente al humano, que no desea, primero, ser comparado con un animal (una reacción inconsciente y psicológica que no podemos despreciar), y segundo, es por demás evidente que no encaja en la naturaleza, requiriendo de su inteligencia para dominar y mejorar su denigrante situación animal.
En la Cyclopedia se encuentra a partir de la palabra CREATION en el Vol.II en la página 565. Allí define creación como que “La creación es la absoluta traída a la existencia del mundo por Dios.” Decir "la absoluta" es otra manera para decir ex-nihilo, ya que nada antes existía. Más adelante asocia la palabra hebrea bará con la definición dada del verbo usado en la traducción, mostrando el concepto teológico de dicha palabra y no su concepto filológico, es decir, qué pensaban los antiguos al leer o escuchar ese verbo en la oración.
No obstante, a diferencia de otros diccionarios, muestran a la vez lo que otros dicen sobre el significado de esa palabra hebrea. Muestra que Gesenius la entiende como formar, esto es, a partir de lo existente hacer algo distinto, nuevo. Sobre este tema muestra una conclusión de Gesenius diciendo:
“«En la trillada disputa de los intérpretes y teólogos acerca de la creación de la nada, algunos apelan también a la palabra en cuestión, como si se pudiera deducir de su misma etimología y significado propio que el primer capítulo del Génesis enseña que se trata de la nada, pero no de una conformación de materia eternamente existente. Por el contrario, de los ejemplos que hemos dado, se desprenderá claramente que el uso real de esta palabra en Kali es completamente diferente de su significado primario, y que se emplea más bien con respecto a la conformación y elaboración de materia. Que la cláusula inicial del Génesis presenta el mundo como creado primero de la nada, y esto en un estado rudimentario y no terminado, mientras que el resto del primer capítulo exhibe la elaboración de la masa recientemente creada, es algo que la conexión de todo el párrafo deja completamente claro.»”
Y dado que Gesenius diferencia Gén.1:1 del resto del capítulo y no que se trata de la introducción al mismo, en donde en el resto del capítulo describe ese proceso de formación partiendo de un comienzo de caos y oscuridad acuosa, concluyen diciendo:
“De este examen se desprende que, aunque la palabra en cuestión está conectada etimológicamente con raíces que tienen un significado menos claro, sin embargo su significado actual y legítimo es el de creación en la acepción moderna y propia (ex nihilo).”
Podemos ver de cómo se impone el concepto teológico a partir de una manera distinta de interpretar Génesis. Y esto se hace porque se la hace cuadrar con la teología elaborada, que se interpreta a su vez según entienden al leer en el NT pasajes como Heb.11:3 y Rom.4:17; compárese con 2 Mac.7:28. Esos mismos pasajes citados se pueden explicar de modos totalmente diferentes.
En esta enciclopedia es donde se afirma que en el NT la palabra equivalente griega es ktizo.
La necesidad teológica hace muchas veces que el fin justifique los medios, y en ese caso, todos quedamos entrampados en la mentira.
Lo malo es que no lo quieren reconocer insistiendo que está bien lo que a las claras no lo está. Y esto produce resultados diversos, a veces muy perjudiciales para quienes se dan cuenta del bulo.
Y este era el motivo por el cual, en otras épocas existían diferentes gradaciones de nivel de conocimientos para los discípulos. Estaba el saber simple, la "leche", el que era de aplicación mayoritaria, y gradualmente se avanzaba, iban ocupando niveles más altos conociendo distintos "misterios".
Veamos otra de las palabras.
Eternidad. En Perspicacia… no tiene nada escrito para esta palabra, pero se puede la puede encontrar para tiempo indefinido:
“La palabra hebrea ʽoh•lám transmite la idea de tiempo indefinido o incierto.”
Al menos dicen la verdad aquí, contrario a los demás diccionarios bíblicos.
Sin embargo, no se pueden contener y aceptan el otro significado teológico cuando dicen:
“La palabra ʽoh•lám a veces está relacionada con lo que es eterno.”
Y citan 1Rey.2:45, en donde muchas traducciones traducen “para siempre” cuando la propia palabra hebrea muestra que no es así, sino por tiempo desconocido por su largura.
Lo mismo dicen para la palabra griega aion, esto es, que puede tener dos acepciones, típica manera teológica de afirmar cosas que no son pero que así se debe entender ahora.
En Cyclopedia se encuentra en el Vol.III página 322. Alli, bajo eternidad, remite a la expresión hebrea olam y la griega aion, como “tiempo inmemorial”, “tiempo indefinido pasado y futuro”, “el tiempo oculto del pasado, pero no necesariamente la antigüedad remota”.
Por lo tanto, olam así como aion no se puede traducir como “eterno”, porque no significa tal cosa acorde al uso que nosotros le damos a esta palabra, que significa “sin principio ni fin”. Cuando se refiere al tiempo se debe traducir como tiempo oculto, desconocido, como cuando traducen diciendo “vida eterna” está mal traducido, ya que no significa una vida sin fin, sino, una vida en la cual se desconoce el momento de su final, reflejando una vida muy prolongada o abundante.
Aquí culmino con las tres palabras que mencioné primero.
Veamos ahora otra palabra por demás interesante:
Diluvio: “Recibe este nombre la
destrucción catastrófica de hombres y animales producida por una inundación
total en los días de Noé (2370 a. E.C.). Jehová envió este cataclismo, el mayor
en toda la historia humana, debido a que los hombres inicuos habían llenado la
Tierra de violencia.”
Dicho eso,
pasan a intentar demostrar que el relato del diluvio de Noé es histórico, y
para ello introducen argumentos de tinte científico para tratar de convencer a
quienes puedan dudar, pensando que a lo mejor es una leyenda o una narración
metafórica. Por ejemplo, escriben:
“…cualquier cambio en el nivel de radiación hubiese
incidido de tal modo en el porcentaje de formación del carbono-14
radiactivo, que podría
invalidar todas las dataciones basadas en radiocarbono de objetos
antediluvianos.
Al romperse de repente “los manantiales de la vasta
profundidad acuosa” y abrirse “las compuertas de los cielos”, miles de millones
de toneladas de agua inundaron la Tierra. (Gé 7:11.) Este suceso provocó enormes cambios en la
superficie del planeta. La corteza terrestre es relativamente
delgada y varía en grosor, y se extiende sobre una masa blanda de miles de
kilómetros de diámetro. Por lo tanto, es probable que bajo el peso del agua caída se
produjeran grandes cambios en la corteza terrestre. Con el tiempo se formaron nuevas montañas,
montañas ya existentes se elevaron a nuevas alturas, cuencas marítimas poco
profundas se ahondaron y cambió la configuración de las costas, de manera que
en la actualidad alrededor de un 70% de la superficie del planeta está cubierto
de agua. Este cambio en la corteza de la Tierra explica muchos
fenómenos geológicos, como la elevación a nuevas alturas de los antiguos
litorales. Algunos han calculado que solo las presiones de las aguas equivalían a 310 Kg. por
cada centímetro cuadrado, suficiente para fosilizar con rapidez la fauna y la
flora. (Véase The
Biblical Flood and the Ice Epoch, de D. Patten, 1966, pág. 62.)”
Aquí cometen
fraude intelectual, porque la mención sobre la datación con radiocarbono es
falsa, lo mismo que todas las demás frases subrayadas y resaltadas. Enseñar esas cosas en un
diccionario bíblico es lo mismo que mentir deliberadamente, porque no existe
ninguna evidencia científica que certifique algo de lo que allí mencionan, más
bien es todo lo contrario.
Ellos
simplemente consideran que esas conjeturas pueden ser verdaderas porque apoya
la idea de un diluvio de toda la Tierra de modo histórico, buscando que ocurran ciertas cosas para que se pueda colar el relato bíblico como historia real.
El problema es que
usar suposiciones, o bien conjeturas probadas falsas, demuestra la presencia de manipulación y fraude intelectual.
Hacer eso es grave, porque no hay necesidad suponer cosas y mucho menos de engañar para decir que algo es
cierto, con lo cual, al hacerlo, termina por convertirse en una evidencia en contra de sus intenciones primeras.
Ellos saben
que el relato histórico del diluvio no es posible demostrar que fue histórico,
ocurrido en el año 2370 a e c,, con Noé dejando el arca al año siguiente, el 2369 a e c, hace 4393 años exactos a partir del presente, y tal hecho pone en duda toda su interpretación
bíblica y la propia Biblia, porque es por demás evidente que en el NT se toma ese hecho como real, y a partir del mismo se desarrolla la doctrina cristiana.
Atentos a
esa posibilidad, el propio diccionario menciona que:
“…la prueba de que hubo un Diluvio no depende de la
existencia de restos fósiles ni de animales congelados.”
Aquí surge ahora una clara disyuntiva. Si eso es lo
que a la final debe tomarse como correcto, entonces lo dicho anteriormente, además de ser falso,
está demás. Si ellos creyeran en lo que dicen, nunca habrían escrito las
supuestas evidencias de un diluvio creando suposiciones ni tratando de hacer pasar gato por liebre.
Todo ello
revela que ellos son manipuladores de gente inexperta que desean creer, para de
ese modo, si no es por un lado lo será por el otro mediante el cual buscarán
convencerlos y de ese modo poder captarlos para lograr hacerlos miembros de su
rebaño.
Una vez que se convierte en un testigo de Jehová, queda atrapado de por vida a su doctrina, impidiéndole de manera psicológica de parte de sus lideres la libertad religiosa (que cree poseer y que ellos mismos procuran y defienden) de dejarlos si deseara renunciar más adelante por no estar de acuerdo con alguna de sus enseñanzas, usando para ese fin el ostracismo más perverso e injusto y el uso de la calumnia gratuita. Si tuviere familiares en esa secta, nunca más podrán hablar con usted, abandonándole en todo, no sólo del vínculo social, sino también en relaciones comerciales y laborales.
Esa es la razón por la cual son tan enrevesados, haciendo uso para convencerse a sí mismos con todo tipo de argumentos engañosos. Estos argumentos
los pueden encontrar en el apartado para la palabra ARCA y NOÉ, así
como otras palabras relacionadas.
Un ejemplo de ello son los enseñados “géneros básicos”
y su concepto de “genero” bíblico, así como cuando mencionan la “señal del
pacto” cuando habla del arco iris,
dando a entender que antes del diluvio, si debemos entenderlo de modo literal, no se producía este fenómeno. Sin duda, esto era parte de una teoría antigua
judía, en la cual se trataba de explicar que antes, desde hace 4.394 años hacia el pasado, no se veía
el Sol, o bien, nunca llovía.
Y esto queda demostrado que solo se trataba de una hipótesis humana primitiva, resultando errada frente a la evidencia paleontológica y arqueológica actual, que muestra claramente que la lluvia ocurría, evidenciada por las marcas dejadas por gotas de lluvia en el barro que luego quedaron petrificadas en distintas épocas, y que el Sol brilló sobre la tierra durante millones de años. Esta última se evidencia perfectamente en las construcciones durante el neolítico de parte de pueblos que se guiaban por el Sol para las estaciones, construyendo importantes centros astronómicos para poder guiarse en sus prácticas agrícolas. El neolítico comienza hace 12 a 9 mil años y culmina hace 5 mil años.
Por otra parte, resulta imposible que el Carbonífero no fuera una era de abundante incidencia solar que propició la enorme cantidad y tamaño de la vegetación así como de animales al producir mucho oxigeno en la atmósfera, del 35% contra el 21% actual.
Para una información básica más ampliada, visitar gotas de lluvia petrificadas, worldhistory.com, portalacadémico.cch y elbibliote.com
En el
diccionario Cyclopedia M&S no hay entrada para kind (especie, tipo), expresión usada al traducir en Génesis 1,
solamente otra palabra parecida que es kindred
(Vol.V, página 91), que se traduce usualmente de otra palabra hebrea, mishpajah, como “familia”, “clan”, en
latín gens, referido a divisiones de
un pueblo o nación, como las distintas tribus cananeas, etc. Pero no tenemos
referencia a la palabra hebrea min, ni cuando se traduce de le-min-ó, “según su género”, porque en
el siglo XIX todavía no presentaba inconvenientes para los creyentes ante la
ignorancia que existía sobre esa temática.
Tampoco
aparece algo para la entrada type,
ni partition, ni subdivision.
Solamente
existe mención a le-min-o para una
crítica al libro de Darwin El origen de
las especies, bajo la palabra SPECIES, introduciendo el tema como “la
inmutabilidad de las especies”, permitiendo solamente la existencia de variedad
de una misma especie, como el caso del perro doméstico o gato doméstico, que
pueden cruzarse entre si la mayoría de tales variedades o subespecies. Es donde
también encontramos el uso de la palabra inglesa kind en el artículo. En dicho artículo considera que la
“inmutabilidad de las especies”, no solo es mencionada en la Biblia, sino que
es parte de “la sólida ciencia inductiva.”
En relación
a los llamados eslabones de transición inexistentes en el registro geológico y
los cambios existentes en las distintas formas de vida individuales encontradas
dice:
“Una ley similar de progreso se ve en todas las obras de
Dios; pero esto no prueba, ni siquiera hace probable, que cada paso se haya
desarrollado históricamente a partir del anterior. Dondequiera que hemos podido
registrar el proceso, se ha encontrado que la sucesión del orden se
mantiene, pero ha habido una interrupción en la producción genética de
los individuos. “
La
conclusión a la que arriba es apresurada, porque la cuestión solamente tienen
que ver en si los pasos ocurrieron sin intervención del mundo invisible, como
aducen algunos, por la sola intervención resultante de la interacción propia de
la materia mediante la selección natural, o bien existió intervención inteligente
y guiada para que tales cambios mayores entre distintas especies se dieran y fuesen
manifiestas en el tiempo. Este aspecto no está contemplado, pero podría
perfectamente formar parte del proceso.
Quienquiera
que niega esta posibilidad no puede corresponder al uso de la lógica y la razón
sino de la tozudez y el capricho, y ya no tiene sentido alguno mantener un diálogo
con personas que concluyen a favor de sus creencias “científicas” de ese modo,
del mismo modo que resulta sinsentido dialogar con creyentes de la Biblia
adoctrinados incapaces de analizar sus dogmas.
En buena
medida, el hecho manifiesto de la resistencia ofrecida por los creyentes religiosos
al proceso evolutivo de las formas de vida, incluso dirigidas por Dios, no
puede ser aceptado, porque “la creación no es un mero accidente del carácter
divino, ni un momento temporal en la vida divina, ni una impartición y
manifestación de Dios, ni una evolución o emanación ciega, pasiva y patológica
de la esencia divina.”
Cita para
ello “Hebreos 11:3 : “Por la fe entendemos que
el universo fue formado por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve no fue
hecho de lo que se ve”.
Nada de lo
que existe procede de algo preexistente, sino que todo fue creado de la nada
una primera vez, a partir de lo cual, si se corresponden a formas de vida, macho
y hembra de un tipo específico, para luego de cada pareja sexual comenzaron
cada tipo específico a multiplicarse, todos manteniendo su tipología sin
cambiar a ninguna otra distinta.
En griego:
πίστει νοοῦμεν
κατηρτίσθαι τοὺς αἰῶνας ρήματι Θεοῦ, εἰς τὸ μὴ ἐκ φαινομένων τὰ βλεπόμενα γεγονέναι.
Una traducción
literal: “Por fe sabemos que las eras fueron constituidas por la palabra de
Dios, es el no de fenómenos las cosas-vistas se-hacen”, es decir: “no es de los
fenómenos (visibles) que las cosas-vistas llegaron-a-existir”; esto para decir que todo lo que se ve,
incluido los fenómenos, provienen de cosas existentes que son invisibles. Ver
2Cor.4:18.
Cuando
analiza aspectos sobre la creación y en geología,
ya para el 1799 revela que De Luc menciona lo que más tarde se da en denominar
“la brecha” o espacio de tiempo indeterminado entre el comienzo del versículo 1
del primer capítulo del Génesis aplicado solamente a los astros y el planeta
Tierra con los que le sigue del mismo versículo, supuestamente aplicado a
partir de ahora solamente a la Tierra; y que el diluvio fue un fenómeno parcial
y no aplicado a todo nuestro planeta. Sobre los días creativos dice que “fueron
grandes períodos naturales”.
Luego pasa a
“las conclusiones del señor Crofton”, surgida en 1850 y que hasta entonces (de
1867 a 1894) “ningún filólogo pudo rebatir”, como que “la brecha” pudo existir
según el Génesis, que el desorden y caos que sigue en el vvss.1 no era el
inicial sino como resultado de un orden anterior que culminó desordenado (de
cuando antes fueron creados “los cielos y la tierra”), que el Sol la Luna y las
estrellas no fueron hechos en el día cuarto sino que existían de antes y sólo se
hicieron visibles para alguien que estuviese en la tierra (no había nadie, por
cierto, es todo imaginación) según interpreta Crofton a partir del citado
vvss.1 al partirlo en dos eras distintas, al igual que De Luc.
Le sigue
toda una larga recolección de elucubraciones para sostener el vapuleado Génesis
en tiempos de cuando todavía era imposible determinar fechas absolutos y no se
habían descubierto las placas tectónicas y sus movimientos producto de las actividades
geotérmicas en las profundas dorsales creando montañas y volcanes en las zonas
de subducción.
Pero dicho diccionario y los que siguen una línea semejante, como el Perspicacia…, insistía y siguen insistiendo en esos argumentos antiguos como si fuesen concluyentes y de actualidad.
Hay muchas otras palabras que podemos analizar para descubrir el sesgo introducido en las descripciones, las que en su momento iré agregando si les interesa conocer.
De pronto, hay una de ellas, y que aprovecho mencionarla, que es descendencia, semilla, porque hace quedar de un modo por demás evidente otra vez que no solamente el diccionario bíblico de la WT es tendencioso, sino también los diccionarios de otras religiones cristianas, incluido el Cyclopedia M&S. El enlace que dejo a continuación se encuentra relacionado con un error del propio Pablo cuando en Gálatas dijo algo equivocado, resultando ser el primer sofista cristiano registrado de la historia.
Y no se puede aceptar que se equivocó, porque el cristianismo se derrumba, por lo que hay que inventar una mentira epistemológica lo más persuasiva posible para que no sea detectado su error a fin de que los creyentes sigan creyendo a Pablo como alguien que transmite la verdad de Dios.
¿Le parece que no? Entonces, por su bien, investigue más, o deje de leerme.