viernes, 14 de febrero de 2025

¿Qué opinas de la violencia de género?


¿Violencia de género? 

Si buscamos su significado lo encontramos definido en Wikipedia asÍ:

La violencia de género es un tipo de violencia física, psicológica, sexual, institucional, simbólica y estructural,1​ ejercida contra cualquier persona o grupo de personas sobre la base de su orientación sexual, identidad de género, sexo o género​ que impacta de manera negativa en su identidad y bienestar social, físico, psicológico o económico.

Bastante enrevesado, ¿no?

Tratemos de definir de modo más sencillo la definición.

a) Cualquier actitud o expresión de parte de una persona en contra de otra persona por su orientación sexual a la que considere impropia.

b) También se considera violencia de género cuando un masculino actúa o habla de modo negativo hacia una persona por ser mujer, y viceversa.

La primera es complicada, porque la ONU con su agenda intenta establecer algo como de lo más normal cuando por el contrario las costumbres por siglos de la humanidad ha sido la de luchar contra desviaciones consideradas impropias, especialmente en las culturas religiosas de muchos pueblos.

Pero una cosa es buscar minimizar las desviaciones y otra muy distinta es lastimar físicamente a otra persona porque se hizo o cree ser homosexual o lesbiana, o pero aún, promover las mismas.

Tratar de ayudar a alguien a encausar mejor su vida de manera apropiada puede ser muy deseable, y no es lo mismo que lastimar o herir físicamente a una persona por ello, y es totalmente opuesto y denigrante el tratar de promover su cambio de género, incluso al extremo de aplicar hormonizaciones y cirugías de las que no hay vuelta atrás, en donde perfectamente pueden hasta acortar la vida de esas personas.

Colocar todo en un mismo plano me parece de lo más espeluznante. 

En cuanto a la última clase de violencia, tanto verbal como física, existió siempre, pero no por eso debemos responder con castigos hacia quienes la ejerzan, porque forma parte de la estupidez humana.

Los seres humanos tienden a ejercer violencia contra todo lo que les parece son culpables de sus desgracias, creyendo a veces tontamente que van a corregir el mundo, y para ello, el otro a quién culpan para agredirlo tiene que ser, de entrada, diferente a él.

Esto es psicológico, porque se razona así; “si fuera igual que yo no habría problemas”. Y esto pasa entre el hombre y la mujer también.

La sola diferencia establece la razón para culpar al diferente y tratar de corregirlo.

Forma parte de un impulso inconsciente producto de la ignorancia que debe ser corregido, pero no con castigos o multas, sino de modo opuesto para que no escale a más violencia.

Volviendo al tema de la violencia de género, la que se utiliza realmente y se busca aplicar en la sociedad es, en su mayor parte, la descrita en la primera definición, la a);  y también la segunda, la b), pero sin tener en cuenta o minimizar al extremo el “viceversa”, es decir, no se aplica del mismo modo a una fémina que agreda a un masculino “por ser varón”.

De allí que se suele hablar más que nada de “la violencia contra la mujer”, aplicando el concepto subjetivo “por ser mujer” por un lado, y de la violencia a la diversidad sexual.

Y en ese enfatizado esquema se suele pasar por alto que también se ejerce contra los niños, y la llevan a cabo tanto mujeres como varones, de allí que definir un tipo de violencia específica en base al sexo de la persona resulta muy difícil de determinar, porque actúan otros factores.

De allí que llamar a esto “violencia de género” es no entender la psicología humana.

Por ejemplo, mi esposa en ocasiones ejerce violencia contra mi persona, que soy su marido y varón, pero nunca catalogo esa violencia como “de género”, ni le devuelvo la violencia, para que se encuadre dentro de la llamada “de género” según el estándar legal de la agenda de la ONU y la OMS, sino que trato de comprender los motivos que la llevaron a estallar, buscando la sanación y las buenas relaciones.

Así siempre debe ser cuando se trata de buscar la armonía entre diferentes.

Esa es la manera de combatir la violencia, no con el mal ni con castigos “de género”, sino actuando de manera que contemple a la otra persona, sea varón o mujer, para tratar de reparar cualquier disputa o mala relación.

La gran dificultad que tenemos hoy es que las costumbres de vida de otras épocas han cambiado, emancipando a la mujer para que sea económicamente independiente, lo que trajo aparejado una cierta obligación mutua cuando se trata de tener hijos, alterándose los antiguos roles.

En este tipo de nuevas situaciones, es más probable que sea más atractivo el no tener hijos, y solamente formar parejas si existe esa necesidad. Pero no resulta sencillo, porque existen pulsiones naturales en juego, como el deseo de formar parejas y tener hijos, que muchas veces vienen no deseando que vengan, debido a otra pulsión muy característica del ser humano, especialmente de parte del varón: el deseo intenso de disfrutar del placer sexual.

Y cuando ya se han tenido hijos y los tales ya son adultos, muchas parejas modernas buscan formar parejas con otras personas nuevas para aumentar las experiencias de la búsqueda inacabable del goce que nunca se encuentra.

Lo cierto es que el sesgo discriminatorio en el tema de la “violencia de género” en su comprensión y aplicación es evidente y multiplicadora. Por ejemplo, se pasa por alto o se hace la vista gorda toda violencia ejercida a los heterosexuales a partir de la misma agenda, o cuando ocurre violencia a una mujer de parte de un varón en el seno del partido que promueve esta agenda, o a culturas donde la violencia machista es parte misma de su forma de ser, como ocurre en los países islámicos. No vemos que las agencias occidentales se manifiesten y juzguen a los gobernantes de esos países por eso.

Esto también aplica a los inmigrantes de dicha cultura que viven en países occidentales, donde esta agenda se está aplicando mediante leyes. Pues bien, esta clase de inmigrantes no son devueltos a sus países de origen por infringir tales leyes, ni siquiera se les discrimina para su ingreso por esos motivos.

A este respecto, en un artículo de mundoclásico.com Juan Carlos Tellechea comenta sobre las acusaciones que hace sobre este tema Ayaan Hirsi Ali, una reconocida investigadora y activista, al escribir:

“La feminista acusa a los políticos de manipulación a gran escala y acusa a los gobiernos europeos de utilizar estrategias que podrían haber salido del guión [de] los islamistas. En general, muchos activistas del trabajo antirracista no tienen interés en reducir el número de solicitantes de asilo. Al fin y al cabo, los políticos verdes y de izquierdas se benefician de la afluencia de inmigrantes, porque los elegirían como el nuevo proletariado sustituto. La autora concluye que la inmigración musulmana pone en peligro la paz social y debe ser detenida…. También critica la frecuente falta de repatriación de los solicitantes de asilo rechazados y la indulgencia judicial,”

La principal causa de esta violencia es la propia religión, pero nadie se expide contra la misma, sino de modo indirecto mediante la aplicación de leyes, en donde los gobernantes occidentales las orientan principalmente a sus propios compatriotas, no por el interés en las mujeres, sino por el beneficio económico al conseguir mano de obra barata de comunidades a los que no les preocupa que violen las mismas leyes de género que aplican en su propio país.

Este sesgo es propio de la agenda 2030 (ahora actualizada a 2045), cuya finalidad oculta detrás de la supuesta fachada del interés genuino en las mujeres y los niños y en contra del “patriarcado” (anzuelo usado para atrapar a los inexpertos y así engañar, por el cual casi todos caen) se esconde el verdadero objetivo de su interés, que es inducir a la sociedad a una relajación y degradación de las conductas sexuales para dar paso a la práctica libre de la pedofilia.

El fin último de esa degradación, la cual irá acompañada de mayor drogadicción y más violencia espiralizada de todo tipo, es la disminución de la población y su consecuente erosión de la identidad natural para someter más fácilmente a las personas a los caprichos de los gobernantes, al prácticamente destruir en los captados el sentido crítico sobre el bien y el mal y detener la consecuente postura enérgica que las personas no captadas naturalmente opondrían a esa desviación a fin de sostener la nobleza moral.

Esto se logra al perseguir a todos los que no estén de acuerdo con esta política de degeneración sexual acusándolos de violar los derechos humanos, aplicándoles multas, cárcel o despidos de sus trabajos.

La verdadera violencia y violación de los derechos humanos la ejercen los propios gobernantes al imponer esta perturbadora y denigrante agenda sexual a su población que han conseguido un nivel de vida satisfactorio, a fin de derruirlo, con la ayuda indirecta de otras acciones, como la agenda inmigratoria, contra la cual no ejercen el mismo rigor para evitar ser considerados racistas o discriminatorios de la libertad religiosa o de una actitud violenta hacia los países musulmanes.

La propia ambigüedad de sus actos permite descubrir el verdadero propósito de la agenda de género, en donde las discusiones sobre la misma carecen de sentido frente a lo que es el principal tema legal mediante el cual se busca imponer en todos los países occidentales por la fuerza (de la ley) a todos los ciudadanos esta perversión del acervo natural.

Son los tomos de Perspicacia para comprender las Escrituras publicados por la WT un diccionario imparcial


Ambos tomos son un tipo de diccionario bíblico que ha sido producido para el uso interno de los testigos de Jehová.

Una de las razones por la cual ha sido producido ha sido la necesidad de disponer de un obra de consulta para ciertos miembros avanzados que buscaban conocer más sobre la Biblia y sus palabras, que habitualmente lo hacían consultando obras de lo que ellos denominan "de la cristiandad" (ellos no se sienten parte de ella) o "seglares", lo que ellos en su intimidad denominan "mundanos". 

Disponiendo de un diccionario de ese tipo, ahora todos podían acudir a una obra propia que contenía su propia manera de entender la Biblia a partir de las palabras que interpretaban, surgida de su propia tradición, pudiendo dejar de lado la tradición de las demás iglesias cristianas, así como dejar también de lado todo descubrimiento e información inconveniente, introduciendo en su lugar información dudosa y cuestionable.

Hay una pregunta en español en https://qr.ae/pYalgQ, que recibe más burlas que alguna respuesta digna de alguno de sus miembros "predicadores de la verdad", y una respuesta interesante en inglés en https://qr.ae/pYalaR, en donde describe las bondades de este diccionario. 

Sin embargo, conociéndolo por haber consultado en él en diversas ocasiones para poder comparar con otros diccionarios bíblicos, tengo una conclusión algo diferente al respecto, lo que me motivó a subir a mi blog el presente artículo de investigación personal que comencé hace tiempo, tratando de responder la pregunta levantada en Quora. 

Como se destaca en Wikipedia, se trata de: 

"una obra confesional, que toma datos de lingüistas, historiadores y arqueólogos bíblicos a fin de que concuerden con las premisas teológicas de la Sociedad Watchtower.2​ No se recogen las posturas de los investigadores más recientes o independientes.3​ 4​" 

Lo allí expresado es completamente cierto, bien resumido y en pocas palabras.

Pero esta situación no es exclusiva de esta obra, ya que otras obras similares de otras corrientes religiosas también hacen lo mismo, conteniendo también material parcial y manipulador.

Obviamente, para quienes son testigos de Jehová y lean estas líneas, pensarán que esta conclusión puede ser válida solamente para los "otros" diccionarios y no para su Perspicacia..., donde se presume que por odio o porque no se ha investigado como corresponde se lo critica impropiamente. 

A diferencia de otros diccionarios, aquellos que se abocan a temas de fe religiosa se les dificulta no incorporar un sesgo y un modo particular de abordar la temática sin negar ciertos hechos para afirmar conjeturas concluyentes en su lugar, algo que nunca debería contener un diccionario. Más bien, deberían gozar de completa imparcialidad al exponer toda la información seria disponible sin tomar conclusiones o partido para influir en sus lectores de cierto modo al evitar mostrar todas las evidencias, o explicando incorrectamente algo, o negando algo sin presentar las razones correctas para ello.

El hecho de que no puedan hacerlo, demuestra que no son veraces en todo lo que dicen.

A lo sumo, dejar explícito de quién viene cierta información, y que cada cual determine su valor, escogiendo la que mejor le parece en los casos dudosos, aquellos en los cuales se aprecia falta de información concluyente, que es cuando se observa la dispersión existente.

De este tipo de diccionarios bíblicos hay muy pocos, y las distintas confesiones no desean que sus miembros los usen en sus consultas, prefiriendo editar los suyos propios. Y este fue el motivo principal de la publicación de este diccionario.

Es lamentable que el Perspicacia... no esté a la altura de un buen diccionario, teniendo en cuenta que es lo menos que se esperaría de una organización que se proclama a sí misma a los cuatro vientos como el grupo estudioso de la Biblia más apegado a la verdad. 

La verdad es una virtud que de entrada se debe caracterizar por la humildad y la honestidad.

Sin embargo, la realidad demuestra que no se diferencian de otros diccionarios confesionales a pesar de querer mantener su diferencia con todos en cuanto a sus conclusiones interpretativas de la Biblia.

Podemos consultar esta obra y comprobarlo personalmente en la propia biblioteca de la WT. Se puede buscar la palabra sobre la que desea saber más y pulsar la primera letra que la conforma, y buscarla luego en la lista de todas las palabras para ver si está presente la que interese.

No todo es dudoso, pero en ciertas palabras surgen divergencias. Por ejemplo, y para ir entrando en contexto, podemos comenzar con la palabra demonio. Se pulsa en la D y luego se busca la palabra en la lista que aparece desplegada. Finalmente se pulsa la palabra y se accede al material escrito sobre ella.

Notará que luego de una breve descripción de su significado bíblico, le sigue una descripción teológica propia de la confesión, en donde hacen afirmaciones tomadas de su particular doctrina elaborada a partir de distintos textos bíblicos interpretativamente validadas.

Por ejemplo, cuando asevera que “Dios no creó a los demonios”, dejando entrever con ello que son entendidos como seres reales sobrenaturales cuya existencia implica que todo demonio o ser malvado “se hizo” o "creó" a sí mismo, no contiene ninguna prueba bíblica textual, sino que es parte de una interpretación característica de dicho grupo religioso a partir de la propia tradición religiosa cristiana general.

Dicho esto, si un Dios Todopoderoso e infinito es el Creador de todo lo que existe, luego cada ser inteligente posee la potestad de elegir ser malvado o no serlo, que es lo que implícitamente se asevera al aplicar el concepto del "libre albedrío", eso lleva a que sólo puede ser tomado como que cada individuo se crea o forma a sí mismo sin que Dios nada tenga que ver con su desarrollo posterior ni con el establecimiento inicial o previo de las condiciones para que esa posibilidad ocurra. 

Al no tomarse en cuenta esta situación y posibilidad, especialmente cuando la conducta de los malvados afecta a otros que no eligen el mismo camino, estamos dejando de lado el concepto del Dios regente universal, responsable de la existencia del todo, que procura lo mejor para todos.

En otras palabras, van en contra de la propia teología judía y cristiana cuando se establece de entrada el concepto de Dios.

Y menos todavía si al final se predica que Satanás y todos sus espíritus secuaces, como seres inteligentes, serán finalmente todos destruidos para siempre, lo que anula la supuesta dádiva del libre albedrío concedida a toda criatura inteligente para elegir ser bueno (entiéndase obediente) o malvado y mentiroso, de lo contrario, como aseguran ciertos obtusos predicadores, serían como robots, algo realmente insólito y absurdo.

En la Biblia no explica cómo se hicieron los demonios, solo habla que existen y actúan, por ejemplo, en Génesis 6:2 conectado con Judas 6, los susodichos surgieron por impulsos sexuales que no pudieron controlar, una manera muy humana de proceder para poder controlar la sexualidad en una sociedad. 

De esta manera, así como el deseo sexual puede llevar a cometer violaciones y convertir a quien la lleve a cabo en un espíritu malvado, otro ser puede dirigir sus deseos sexuales de modo diferente llegando a ser un espíritu del bien al poder controlar sus pasiones para el beneficio de otros.

Lo que influye en cada ser son la voluntad y las motivaciones en medio de las circunstancias que le toquen.

De este modo, tanto los llamados demonios o "espíritus del mal" son el producto de la pérdida del auto control al llevar de modo deliberado su inclinación al mal, como la existencia de los ángeles (espíritus de Dios o del bien) necesariamente deben ser el producto de llevar su inclinación a todo lo bueno y verdadero.

Para que algo sea bueno y verdadero requiere necesariamente que exista lo malo y la mentira, para así poder distinguirla de modo inteligente una de otra.  

Pues bien, ningún diccionario confesional explica esto de este modo, sino de maneras distintas. En el caso del diccionario Perspicacia alcanza a indicar que el demonio del mal se hace a sí mismo, pero nada dice sobre el espíritu del bien, ni de la necesaria presencia del mal para que exista el bien.

Si uno analiza los conceptos vertidos en las Escrituras, encuentra que los demonios surgen como resultado de la ignorancia y los malos deseos, como el poder, el egoísmo, y la búsqueda de la satisfacción personal, siempre todo abonado por una duda maliciosa. 

Sin embargo, las Escrituras también afirman que los demonios que producen el mal a propósito existen como una necesidad para el castigo o para que el bien se perfeccione, ante lo cual lograr un equilibrio lógico entre ambos conceptos suele ser incomprensible para muchos. 

La maldad deliberada de manera totalmente consciente sin justificación alguna es un tema muy complejo de tratar. Pasa algo similar con las tragedias humanas de todo tipo. Hasta ahora, ninguna teodicea a podido justificar a Dios ante su existencia, dejando abandonado al humano a una condición de vida vista por la mayoría como totalmente aleatoria y sujeta al mera suerte.

Para un lector que posee conocimientos, la obra comenta sobre ciertos aspectos que por lo general los propios testigos de Jehová que lo leen no logran captar. Esto lo podemos ver cuando habla sobre el significado griego de la palabra demonio, mostrándolo asociado a la divinidad, donde no necesariamente hace el mal, ya que puede ser un espíritu que también puede hacer el bien.

Sin embargo, el sesgo de los que escribieron el diccionario, quienes han copiado de otros, se hace manifiesto cuando intenta denigrar el concepto general de esa expresión para llevarlo únicamente a seres espirituales malvados, pero que en este caso particular solo buscan “…poner a la gente en contra de Jehová y de la adoración pura que a Él se le debe.” 

En vez de decir simplemente que los espíritus malignos buscan seducir, tentar y llevar a hacer el mal y así perder de vista la verdad y la honestidad, llevan el tema a un terreno diferente, que en el fondo tiene que ver con una exclusividad religiosa. 

Esta conclusión de una 'adoración' adjetivada como “pura” no influida por ningún espíritu sino solamente por las enseñanzas de la WT que ellos entienden a su manera e imponen a todos sus miembros es una idea teológica propia de los testigos de Jehová, teñida de una psicosis muy particular, en la que para ellos la tarea más importante que todo humano debe tener es la de manifestar públicamente un solo tipo de adoración caracterizada por distintas conductas que sólo ellos explican y desarrollan correctamente.

Encontrarán algo similar al buscar la palabra relacionada con demonio que es diablo. Para los testigos de Jehová el principal demonio es Satanás, y es un calumniador de Jehová.

¿Qué es la calumnia? Si buscan la palabra calumnia, primero notarán que lo redirigen a Chisme, y allí notarán que lo define como:

“charlar ociosamente de cosas que atañen a otros; esparcir rumores infundados. Calumniar es difamar, por lo general con malicia, sea verbalmente o por escrito.”

¿A qué se debe este desvió dejando sin describir el concepto de calumnia?

Por un lado la calumnia puede ocurrir cuando alguien habla sin conocer bien de lo que habla imputando a otros cosas negativas que él cree lo son. Eso estaría dentro del concepto de “habla ociosa”, y es torpe y de estúpido hacerlo. Para hablar sobre algo negativo se debe estar bien informado y seguro de lo que se dice.

Y en todo caso, si es algo complejo, se debate de modo sano y respetuoso, antes de llegar a una conclusión que pueda resultar negativa para alguno.

La otra forma de calumnia es cuando se dice por pura malicia. Este modo de calumnia existe y se practica, generalmente justificadas como un medio para un fin en contra de alguien que ya se lo ha juzgado como corrupto. 

Sabe bien que no es cierto lo que dice al acusar, pero la dice igual con el propósito de destruir la reputación de alguien a quien odia por otros motivos que no tienen nada que ver con lo expuesto ni con la verdad y el bien, lo justo y correcto del caso, sino por deseos egoístas que violan esos principios, actuando de modo hipócrita.

Por otra parte tenemos el tema de las reacciones. El punto es si cuando de quien se dice algo negativo o impropio éste lo niega, y dónde este mismo puede llamar calumniador a quién le ofende, pero ahí no termina el tema si quien lo expone presenta las evidencias y el ofendido no sabe que responder o responde incoherencias.

Para los testigos de Jehová no hay nada de eso de parte de Satanás y sus cómplices, ningún error, que puede serlo también aplicado a cualquier persona que los critique. Para ellos es malicia pura sin evidencias o fundamentos, donde quien difama lo hace por la sola maldad de causar daño y dejar malparado a alguien sin motivo.

Ese es el concepto que le aplican a Satanás y sus demonios y diablos, y por extensión, a cualquier persona que para ellos les parezca que también lo son. Es el mal en su expresión completa y pura.

Esto puede ser cierto hasta cierto punto, pero se puede volver en contra de uno mismo si cuando alguien acusa a alguien, el acusado lo ve como simple calumnia o injuria, sin analizar ni responder a lo manifiesto. Si se responde debidamente y se demuestra que es falsa la acusación, entonces recién allí el acusador queda como un auténtico calumniador. De lo contrario no.

Si el acusado no reconoce su error, insistiendo que dice lo correcto a pesar de todo, entonces estamos frente a un fanático, obsecuente, alguien con el cual es imposible de razonar.

Hasta tanto no se resuelva el asunto no se puede definir el resultado de la acción.

Esto no aplica siempre, como en casos de poca importancia, en las que se incurre en habla ociosa, o quizás, hasta por alguna conducta personal inadecuada que se puede resolver de otra manera y no hablando de ello públicamente. Si la hace manifiesta puede resultar inoportuna o de mal gusto general, ya que no representa un perjuicio para los demás enterarse o no de ello.

Pero hay veces que se necesita decir algo cuando es importante, y es allí en dónde los testigos de Jehová a causa de su propio sesgo y convicciones dejan de lado los casos específicos de cuando se trata de exponer una realidad negativa que atañe a todos los involucrados.

Puede que decirle a alguien que está mintiendo en algo que algunos consideren es un chisme, una calumnia o hasta una injuria, una falta de respeto a la persona o a la colectividad que representa, que en algunos casos puede perfectamente ocurrir, pero, si se demuestra que miente, y el acusado no puede desmentirlo, o en todo caso reconocer su error, es un mentiroso y punto.

Esto es usual cuando no se es franco y honesto intelectualmente, y siendo descubierto, lo niega para evitar que otros le pierdan el respeto como alguien veraz.

Insistir que nadie debe juzgar a otros y dejar que sea Dios quien lo decida, no solo es impropio, sino que es hasta biblicamente falso, porque el trabajo de los que aman el bien y la verdad es denunciar a todos aquellos que practican la mentira y aman el mal. Es que eso lo enseña la propia Biblia en el NT (2Cor.11:13; Ap.2:2).

Y eso solamente se puede resolver exponiendo lo que se considera falso.

El considerado mejor diccionario bíblico evangélico disponible en Google, El Diccionario Bíblico Ilustrado Holman, encontramos que no posee una entrada para la palabra “demonio”, pero sí se encuentra material relacionado para la palabra “diablo, satanás, demonio” en la página 442. A diferencia del Perspicacia…, este diccionario no intenta explicar el origen de satanás y sus agentes, sino que expone ciertos aspectos que ayudan a comprender mejor el enfoque cristiano general sobre el mal, permitiendo al lector elegir entre distintas variantes explicativas, y a su vez suele ser más conciso al decir, por ejemplo, que “el mal existe más allá del ámbito de la voluntad humana”, es decir, es omnipresente, y que “Satanás y los seres demoníacos son criaturas que están sujetas a la voluntad soberana de Dios”, lo cual indica que su presencia y existencia forma parte del mundo divino, encontrándose por lo tanto regulado por Dios, permitiendo entender que no deben ser temidos si uno confía en Dios al buscar siempre el bien y la verdad. De ello se desprendería que solamente lo serían si uno practica el mal y la mentira.

Otros diccionarios, como el BibliaTodo y el Strong también ofrecen otras explicaciones. En el primero brinda el origen del término "demonio", asociado al "diablo" como un ángel rebelado y un espíritu que incita al mal, y el segundo su origen griego y significado básico, presentando diferentes pasajes bíblicos relacionados con la descripción que caracteriza la manifestación de estas entidades. En BibliaTodo también ofrece material copiado de otros diccionarios, entre los cuales figura el Perspicacia..., el de Jerusalén, el de Torres Amat y el Adventista.

Otro diccionario enciclopédico teológico mucho más amplio, nada menos que en doce volúmenes, hoy lo podemos encontrar al alcance de un dedo en inglés como la Cyclopaedia Biblical Theological Ecclesiastical Literature. McClintock. Strong. 12 Volumens.1867-1894. (Buscar también en Enciclopedia bíblica M&S)

Personalmente suelo consultar a menudo el Gran Diccionario Enciclopédico de la Biblia de más de 4 mil páginas de la Editorial CLIE de febrero 2014. Dicho diccionario no solamente expone el conocimiento teológico, sino que incorpora conocimientos nuevos en el campo de la ciencia y la crítica textual, dejando claro que cada exposición sobre un término determinado corre por cuenta de los autores citados. (Invito a cualquier lector a que busque demonio en este diccionario y leerá un excelente resumen escrito por A. Ropero, citando la bibliografía correspondiente).

En cuanto a la Cyclopedia M&S, al menos este diccionario deja claro que es teológico, es decir, contiene ideas humanas sobre lo que entienden en todo lo relacionado a Dios y las deidades, sin decir que se basan en la Biblia para asegurarlo, como si existiera un solo tipo de interpretación, como lo hacen otros diccionarios, en especial, el Perspicacia...

En esta voluminosa obra podemos buscar nuestra palabra demonio (en inglés como DAEMON, DEVIL y DIABLO) en el tomo II página 646 y 783.

Aquí podemos encontrar que desde lo antiguo, de sus expresiones griegas que el NT luego toma se deriva la idea de seres de una inteligencia superior y la consiguiente eficacia atribuida a los daeimon. Tales entidades han tenido una suerte de evolución teológica con el paso de los siglos.

En Homero se usa daeimon indistintamente con theos. Más tarde en Hesíodo se los ve como seres intermedios, como mensajeros de los dioses a los hombres. Platón sentenció: “Todo demonio es un ser intermedio entre Dios y el mortal”.

Me atrevo a decir que en la cultura hebrea antigua los elohím eran daeimons (demonios), tanto del bien como del mal, que luego los judíos acomodaron al componer sus escritos sagrados durante el exilio babilónico, pasando a ser seres intermedios entre su dios Yhwh y ellos, dios al que colocaron como el superior a todo otro dios.

Más tarde, en el NT daeimon se convirtió en una palabra usada para referirse sólo a seres inteligentes sobrenaturales malignos, lo que sin duda permitió un control más estricto de parte de los sacerdotes sobre sus súbditos, al impedirles puedan cada cual tener comunicación con su daeimon del bien, o tener cerca a quienes lo podían establecer mejor, y de ese modo pudiera ser ayudado a entender, comprender, tener mayor sabiduría y agradar mejor a la divinidad que adoraba, lo que sería su Dios. 

Esto fue cercenado por los obispos doctos a partir de mediados del siglo II en adelante, cuando ya no se aceptaban más profetas (clarividentes) entre los miembros de las iglesias cristianas de la época que pudieran competir con lo que los doctos religiosos entendían y enseñaban basándose solamente en la filosofía humana.

De ese modo fue como aparecieron dogmas y tradiciones cristianas nuevas, como la doctrina de la Trinidad, el fuego eterno del infierno, la adoración de la Madre de Dios, etc.

Brindo dicho enlace para que los investigadores puedan por sí mismos buscar material disponible que puede ayudarles a ampliar sus conocimientos. Solamente requiere tiempo, no solo para leer tranquilo, sino para reflexionar sobre todo lo colectado por la experiencia humana religiosa.

Para poder sacarle utilidad a un diccionario bíblico como lo es la Enciclopedia Eclesiástica, es imprescindible leerlo desprovisto de ideologías y sesgos previos fundamentados en meras especulaciones y conjeturas. 

Inclusive, al leer el NT, no podemos asignarle al mismo el carácter de inerrable, inspirado por o procedente de Dios, porque claramente no lo es, salvo y hasta cierto punto el libro de Apocalipsis, que fue traído por un daeimon que decía responder a Jesús. Solamente tenemos pocos pasajes en el total de las Escrituras que hoy componen la Biblia que evocan expresiones procedentes de daeimons y videntes.

De allí a que procedan del Único Dios Supremo acorde a la teología vigente, hay que tomarlo con pinzas, es decir, siempre de modo crítico, con la debida inclinación hacia el bien y la verdad con respeto y humildad. No podemos olvidar que hubo libros procedentes de videntes, como el libro de Enoc, un libro de la apocalíptica judía tardía pero que influyó enormemente en la doctrinas cristianas por varios siglos, y que fue retirado de los libros cristianos aceptados, y más tarde canónicos, definitivamente recién a finales del siglo IV por parte de la iglesia romana oriental en el Concilio de Laodicea (en el cual también se omitió el libro de Apocalipsis que luego se lo reincorporó), aunque sigue vigente en la iglesia ortodoxa etíope hasta hoy. 

Es que, por ejemplo, el calendario solar allí descrito revela error de parte de quién transmitió esa información, si es que fue recibida mediante un daeimon como allí mismo atestigua, ocurrido según se cree alrededor del siglo III a e c, cuya única finalidad era oponerse al calendario rabínico lunar usado por los sacerdotes en Jerusalén. Dicho calendario solar no se ajusta al año trópico, siendo mejor el calendario solar Juliano de la época y el propio calendario lunar agrícola judío. Eso puede explicar el motivo por el cual se cree que formaba parte de la comunidad de los esenios, puesto que fue encontrado entre los rollos del Qumran.

Como es de notar, hay que poder gustar lo que se lee, entenderlo acorde a nuestros propio criterios bien cultivados.

Cuando alguien, por otros motivos intenta desmerecer una crítica, aparentando que algo no es concluyente cuando claramente se hizo manifiesto de su parte que lo era, es culpable de doble discurso, creando una ambigüedad en la cual para unos les dice una cosa y para otros otra diferente, tratando siempre de salir bien parado, demuestra que es inconsistente en sus dichos. 

Los testigos de Jehová suelen manifestar que ellos enseñan conforme a la Biblia, y si alguien cree que no enseñan conforme a la verdad de lo que se encuentra escrito en ella debe demostrarlo con la Biblia y ser veraz en su señalamiento, de lo contrario es un calumniador.

Sin embargo, existen aspectos que los propios testigos de Jehová desconocen de la Biblia, y además, su comprensión misma de pasajes bíblicos relativos a su doctrina ha ido cambiando con el tiempo, con lo cual también queda demostrado que nunca se sabe de manera certera cuál es la interpretación correcta para las distintas partes de su doctrina en cada caso, que a veces resulta confuso conciliar con el concepto general.

Presento a continuación a modo de ejemplo tres palabras que aparecen en el diccionario bíblico Perspicacia para demostrar que ellos, al igual que todos los demás cristianos, interpretan la Biblia a partir de traducciones teológicas, cuyas palabras han sido traducidas del hebreo de manera que abone la doctrina monoteísta de un Dios judío usando terminologías que no existen realmente en el texto hebreo. Estas palabras son Dios, Creación y eternidad.

Comencemos por la palabra "Dios".

Dios: “Cualquier cosa que se adore…”

Por cierto, si dios es “cualquier cosa” que se adore por corresponder a algo o a alguien que es más fuerte o que domina (Sol, Luna, tormenta, viento, lluvia, cuerpo, Tierra, jefe, rey, líder, etc.), y adoración implica la acción visible “…de rendir honor reverente u homenaje” a ese algo o alguien en reconocimiento de ese poder ante otros, entonces esta palabra por sí misma nos define que dios es cualquier cosa que tenga poder de dominio al que se le rinde reverencia u homenaje.

Dicho esto, entonces dios puede ser muchas cosas, pero, por una extraña razón que atañe a quienes conforman distintos grupos de adoradores, debe ser una de ellas solamente la verdadera, porque de otra manera resulta confuso. ¿Cuál?

Dado que para los judíos ese dios era Yhwh, al que describían, según ellos mismos explican, con términos como El, Eloha y Elohim, así como Shadday y Elión, el dios verdadero es una persona con nombre personal pero a la vez es infinito y es el Todopoderoso. Esto implica que el concepto de dios puede ser el correcto o el incorrecto según la regla con la cual se mida.

Si no es infinito ni Todopoderoso, ese dios es un dios menor o falso, si se trata de presentarlo como el superior a todos. Solamente al que fuese infinito y Todopoderoso puede ser llamado Dios, el Supremo. Y los judíos han usado la "superioridad de su Dios" como el elemento principal para influenciar y dominar a los demás, algo que el cristianismo también copió, y en su lucha se enfrenta al judaísmo a fin de competir en la dominación, enfrentándose también al islamismo, la tercera religión abramica.

Pero sigamos con el tema del concepto sobre Dios, cuando más adelante sigue diciendo:

“En Isaías 9:6 a Jesús se le llama en términos proféticos ʼEl Guib·bóhr, “Dios Poderoso” (no ʼEl Schad·dái, Dios Todopoderoso, expresión que se aplica a Jehová en Génesis 17:1)”.

Aquí se contradicen a sí mismos cuando dicen que dios es cualquier cosa a la que se adore, y si afirman que Jesús es descrito en Isa.9:6 como “Dios Poderoso”, uno se pregunta: ¿por qué motivo no le adoran también como Dios?

La razón que se expone es que solamente se debe adorar al Supremo, a un solo Dios, no a más de uno. En otras palabras, solamente reconocen que es Jehová quién tiene todo el dominio y el derecho por el cual se le debe rendir homenaje o reverencia.

Sin embargo, en el propio NT, en el pasaje de Mat.18:17-19, dice claramente que Jesús recibió todo el poder y autoridad de parte de su Padre (Mat.11:27), siendo el que lo representa ahora y es quién a partir de ahora da las órdenes (Jn.3:31; Hech.10:36; Ef.1:21; etc.), y esto es a partir del siglo I (Luc.1:32, 33; Jn.3:35; 5:22,-27; Heb.1:2; 1Ped:3:22).

Claramente se necesita mucha eiségesis o gimnasia mental para diluir las claras expresiones que se leen en el propio NT, que es parte esencial de la Biblia de todo cristiano, frente a sus declaraciones sobre a quién se debe adorar solamente, cuando ellos mismos afirman que no adoran a Jesús sino solamente a Jehová.[1]

Cuando se rinde homenaje o reverencia a una persona, esto es adorar, eso implica que quién lo hace se somete a la autoridad y voluntad de a quien adora o rinde ese homenaje y se inclina ante él, convirtiéndolo en su amo. No se trata de que en un caso es un saludo de cortesía y en otro caso implique otra cosa diferente. Siempre tiene que ver con sumisión.

Y quien da las órdenes según el NT ahora es Jesucristo, y obedecer sus palabras significa que lo convierte en su amo, y esto significa que de ahora en más lo está adorando, siendo por lo tanto el Dios de los cristianos. 

No obstante, quién se somete a Jesucristo, también queda sometido a su Padre (Jn.14:21, 23, 24), quien lo nombró para dicho puesto de máxima autoridad y poder (Jn.7:16; 14:10). Con lo cual, el Padre es quién de última recibe toda la gloria de la adoración dirigida a su Hijo. Esto es lo que enseña el NT.

En esto los testigos de Jehová chocan estrepitosamente contra la Biblia, mientras afirman categóricamente que ellos solo enseñan lo que enseña la Biblia y nada más. Sus palabras no se condicen con la realidad escrita en el NT.

Realizan todo un malabarismo sofista usando distintos textos bíblicos para hacer otra cosa diferente y al mismo tiempo niegan descaradamente que se apartan de lo enseñando en la Biblia, en este caso específico, el NT, que ellos no desean llamarlo de esa manera, sino que lo llaman "Escrituras Griegas Cristianas". 

¿Por qué cambian el significado de las cosas cuando en el mismo NT, en Heb:12:24 muestra con toda claridad que el cristianismo se corresponde al nuevo pacto o testamento  (διαθήκης νέας, diatheikeis neas, "testimonio nuevo") validado por Jesucristo?

¿Para presumir de diferentes?

Su particular enseñanza se desvía de lo escrito cuando se trata de definir cuales son las órdenes de Jesucristo.

Porque el punto interesante a destacar es saber dónde encontramos las órdenes de Jesucristo. La respuesta obvia es en el NT, ya no en el AT. Es en el NT, el cual contiene otro tipo de conocimientos nuevos y distintos dispersos en un conjunto de diferentes librillos compuestos por distintos creyentes de esta corriente religiosa que al escribirlos atribuyen a Jesús las órdenes emitidas por él.

Pero se presenta otro problema. ¿Quién explica bien en qué consisten todas esas órdenes hoy? Al parecer no basta con solo leerlas del NT, parece que hace falta que alguien que sepa más las explique y les diga a los demás cómo deben cumplirlas.

Y puede ser perfectamente plausible en algunos casos, porque se necesita saber el contexto cultural en el cual fueron expresadas muchas de esas órdenes de Jesucristo. En otros casos parece imposible aplicar algunos de sus consejos hoy.

Poder reconocer a ese “alguien” es el cuello de botella de la razón de ser de tantas y distintas denominaciones cristianas.

Una forma de medir cada una es analizando lo que dicen y cómo lo dicen para detectar si son respetables y confiables.

Y es aplicando esta sencilla regla cuando podemos determinar a quién escuchar y a quien no.

Pero no resulta fácil, porque el determinador, que es el buscador que debe evaluar y juzgar, suele carecer de la capacidad crítica de darse debida cuenta si le están diciendo algo incorrecto, o le están tomando el pelo o le están diciendo algo cierto.

Requiere e pueda asegurar sobre lo que le llega de alguna manera, con lo cual eso implica esfuerzo y dedicación, y eso lleva tiempo; y el tiempo disponible es justamente muy escaso hoy día, especialmente para quienes son jóvenes y deben trabajar duro para sostener una familia en este mundo, con lo cual se suele arribar a una conclusión, ya sea producto de la influencia y educación de los padres o de los medios sin haber podido hacer un análisis a conciencia de todo lo que escuchamos.

Y esta siempre fue una realidad inevitable, por lo que descalificar al que no posee conocimientos no es su culpa, y por otra parte, toda las responsabilidad recae en los maestros que les enseñan lo poco que saben.

Solamente cuando nos tomamos el debido tiempo de analizar lo que enseñan los teólogos y maestros comenzamos a descubrir ciertas inconsistencias que descolocan a diferentes grupos que se proclaman como los únicos que dicen la verdad de la Biblia, como los testigos de Jehová.

Y ya demostré una de ellas, y usando la propia Biblia.

Esto de por sí determina que todos deberían tomarse su debido tiempo antes de comprometerse con alguna religión. Y a veces, el mejor tiempo para la mayoría es cuando uno se jubila y por disponer de más tiempo puede acceder a todo tipo de información seria, como sucede hoy de manera extraordinaria gracias al Internet.

Así que de entrada para muchos ya estamos en problemas. Por ello lo mejor muchas veces es evitar seguir una religión que le exija sacrificios, evitando tomar decisiones apuradas y empujados por otros. 

Como no siempre eso ocurre, a veces uno se puede encontrar en alguna religión, en la denominación que sea, cuando puede descubrir las fallas en sus enseñanzas. Más vale tarde que nunca. Es lo mejor que a alguien le pueda suceder, sin importar en qué momento de la vida eso ocurra.

Continuando con el tema sobre Dios, sigo exponiendo otro fraude intelectual que cometen cuando afirman que El Schad-dái manifestado en Gén.17:1 significa Dios Todopoderoso

En dicho apartado, ellos mismos citan a la BJ cuando menciona que ese significado “es inexacto”. Sin embargo, no exponen el significado más posible de ese término al que los propios eruditos llegaron, que es “dios de la llanura” o “de los páramos abiertos”, o “desierto” que en la propia BJ, pero no en la que se imprime para uso popular sino para uso erudito, aparece mencionado en una nota similar según lo expresado, sino que se enredan con la otra mención que aparece en la versión para uso familiar, la expresión “montaña”, dicha para desviar el asunto y sostener la traducción teológica y no la textual.

Y aquí aparece otro aspecto oscuro propio, ya no solo de los testigos de Jehová, sino de todas las religiones, cristianas en nuestro caso, que tienen para enseñar una cosa a unos y otra diferente a otros, para de esa manera dejar oculto lo inconveniente.

En Cyclopedia podemos encontrar abundante información bajo la palabra GOD en el Vol.III página 910 en adelante. Curiosamente, describe el significado raíz para una expresión hebrea que se pronuncia ul. Expresamente dice para GOD:

“Del nombre de raíz sajona como bueno, expresando así bellamente la benignidad divina como el atributo principal del término más general para la Deidad, y correspondiendo casi invariablemente a dos palabras hebreas, ambas de una raíz común (אול, ul, ser fuerte).” 

Luego pasa a la forma más conocida de dónde se traduce God o Dios del hebreo, que es אל, el, luego eloah como singular de Dios, elohim su plural o singular mayestático (una forma fuera de lógica); allah en árabe; el tetragrama como jehovah, luego shaday como Todopoderoso, olam como Eterno de עולם, citando Gén.21:33, que los judíos en cambio, aclaro, no usan esa palabra traducida así, sino que la traducen mundo, cosmos (Gén.21:33 traducen "Dios del mundo" para doctos), cuya raíz significa desconocido en tiempo, y para eterno pronuncian nitsjí de נִצחִי; luego sigue con Supremo, superior, más alto o Altísimo del hebreo עליון, elion, citando Gén.14:18; y otros calificativos como viviente o vivo (חי, ji, Jos.3:10), poderoso (Isa.9:5), etc.

Como podemos ver, un diccionario para la gente, que debe seguir una ideología impuesta y no para los eruditos, porque los significados, no solo son algunos desconocidos completamente, como elohim, sino mal traducidos, como shaday y olam. Eso ocurre con las traducciones teológicas siguiendo diccionarios teológicos, y no como algunos otros diccionarios que, negando ser teológicos (como el Perspicacia…, quienes evitan usar ese término, pues denota una ideología sobre Dios) hacen suponer que los significados de las palabras hebreas antiguas son conocidas o correctas.

(Brindo el siguiente enlace donde amplio más sobre este y otros nombres divinos en mi blog

Este es otro de los problemas al que todos nos enfrentamos: el poder de la religión humana. La religión, cualquiera sea, ha sido siempre una necesaria parte esencial en mantener el orden y el desarrollo en una sociedad al administrar las reglas de conducta y los castigos correspondientes.

No comparto con quienes ven a la religión como la causa de todos los males. Eso es falso, y quienes lo dicen no han reflexionado lo suficiente. El fondo real de todos los males parten del corazón humano, no de una religión, aunque las religiones han sucumbido muchas veces a los males propios de los humanos.

Los teólogos han hecho un trabajo muy refinado y convincente para someter la estupidez humana en muchos aspectos, y han servido para darles sentido y propósito a la vida humana, no tanto por la esperanza de ultratumba, sino, por el bienestar resultante en la vida presente cuando de modo general se acatan sus directrices.

Negar esta realidad es de estúpidos. No obstante, ante la degradación humana actualmente provocada a propósito por distintas agencias, es importante que cada persona pueda evitar el veneno que se está administrando hoy día a la sociedad desde todos lados, requiriendo alcanzar una equilibrio mental para poder enfrentar todos los males que aparecen sin perder la cordura.

Y para ello necesitamos buscar la divinidad en nosotros.

Continuemos con la otra palabra que se mal enseña.

Creación: El diccionario Perspicacia... explica que la creación es el:

“Acto de crear o causar la existencia de algo o de alguien. También puede referirse a lo que ha sido creado o traído a la existencia. La palabra hebrea ba·ráʼ y la griega ktí·zō significan “crear” y se usan exclusivamente con referencia a la creación divina.”

Agregan también que:

“cuando creó los cielos y la tierra literales, Jehová no usó materia preexistente.”

Esto significa creación ex nihilo, es decir, crear de la nada, pero se cuidan de usar esta expresión para evitar caer en trampas intelectuales de las que no podrían remontar con su falsa doctrina.

Lo cierto es que bará’ no significa crear de la nada en hebreo, sino que significa ‘modificar algo existente para producir algo nuevo’. Esa es la manera en que se usa esa expresión en muchos otros pasajes de las Escrituras del AT.

Cuando refieren al equivalente griego de la LXX, kti-zó, dicen que se usa exclusivamente para la “creación divina”, y cuando citan Gén.2:19 encontramos algo interesante:

“Sin embargo, después de crear la tierra, Dios sí formó “del suelo toda bestia salvaje del campo y toda criatura voladora de los cielos”. (Gé 2:19.)”

En el griego en ese pasaje se usa el verbo ἔπλασεν (eplasen) para traducir “formó” y no ktizó; sin embargo en Gén.1:1, donde aparece bará en hebreo, no escribieron ktizó en griego sino ἐποίησεν (epoieisen). El término anterior eplasen se conecta con el verbo griego plassó: moldear, formar, usado para asociar la actividad de moldear con barro la figura de cada animal; y epoieisen, el que aparece en la LXX en Gén.1:1, del verbo poieo: hacer, crear (no de la nada), producir, poner, trabajar.

A su vez, para tener en cuenta, el verbo plassó es el mismo que aparece cuando se narra que elohim moldeó al hombre en Gén.2:7, al formarlo primero del barro, donde se usa también en griego ἔπλασεν, igual que en el pasaje citado de Gén.2:19 respecto de los animales. Sin embargo, la misma Biblia en otros pasajes dice que Dios creó (bará) al hombre (Gén.1:27), no para decir "de la nada", sino del barró lo creó, haciéndolo a semejanza divina.

En griego se usa para Gén.1:1 un verbo que más se acerca al concepto del bará’ hebreo, en este caso el otro verbo poieo, y hacer algo o producir algo no necesariamente implica hacer aparecer algo de la nada, sino el hecho de hacerlo, el proceso mismo que hace que algo nuevo o distinto exista, trabajar para producir algo distinto. Es el resultado a partir de algo previo. Se puede inferir el crear primero en la mente, donde se imagina lo que algo será, pero para hacerlo real se debe trabajar, producirlo, usando las sustancias y productos necesarios para dicho fin. Cualquier proceso necesita de elementos preexistentes para lograrlo.

¿Dónde aparece ktizó

El término griego ktizó es otro verbo que significa criar, construir, que se usa como equivalente de crear ex nihilo por los teólogos. Pero ya mostré que en Gén.1:1 en la LXX no se usó ese verbo cuando refiere sobre “los cielos y la tierra”. ¿En qué pasajes de la LXX se usa?

Difícil encontrarlo, porque no se muestran las palabras griegas de la LXX en los diccionarios bíblicos de uso cristiano, del AT, sino solamente del NT.

Pero buscando por otras vías, encontramos que se usa, por ejemplo, en un solo lugar del libro de Génesis, apareciendo recién en Gén.14:12. Luego en Éx.9:18; Deut.4:32; Sal.33:9 (32:9 LXX); 51:10; Prv.8:22; Ecl.12:4;  Isa.22:11; Exe.28:13; etc.

Cuando, por ejemplo, en Gén.14:2 se usa en la LXX el verbo epoieisen para el verbo traducido hacer (la guerra en este caso), vemos es el equivalente de Gén.1:1, con lo cual hacer no es lo mismo que crear de la nada; y en el pasaje mencionado de Gén.14:12 se usa para decir que ‘el Dios de Abraham es el constructor (ektizen) del cielo y la tierra’.

Por cierto, todas las biblias traducen “creador” para que suene o rime con el concepto teológico de lo que se les ha enseñado a todos lo que esa palabra significa en la Biblia, pero no significa eso, sino constructor, edificador, formador, etc.

En Ex.9:18 cuando habla de la fundación de Egipto se usa también el verbo ktizó, en la forma de ἔκτισται (ektistai). Pero Egipto no fue creado de la nada, sino construido a partir de lo que había en esa zona de la tierra, fue criado o desarrollado a partir de lo que allí ya existía de antes.

No solamente que este verbo no aparece en la LXX para Gén.1:1, sino que tampoco significa creación de la nada. Hasta ahora ninguno de los verbos griegos usados nos indica lo que los teólogos nos aseguran.

En Deu.4:32, el otro pasaje donde aparece ἔκτισεν del verbo ktizó, encontramos que las biblias traducen “cuando Dios creó al hombre”, y el verbo hebreo allí es bará, el mismo de Gén.1:1, con lo cual, recién ahora tenemos una conexión con este verbo griego el mismo verbo usado en Gén.1:1 en hebreo, y que todos traducen creó.

Esto nos muestra que ahora en griego usa un verbo diferente del usado en griego para Gén.1:1. Por lo tanto, la idea que transmite en griego es parecida pero distinta. ¿Lo serán también en hebreo? Es posible, porque una misma palabra hebrea puede tener varias acepciones.

Sin embargo, algo que nos ayuda a despejar nuestras dudas es preguntarnos: ¿lo cría (ktizó) o lo produce (poieo) Dios al hombre o lo creó de la nada, sin usar materia preexistente, tal como afirma el diccionario para la expresión del mismo verbo bará de Gén.1:1 aplicado a “los cielos y la tierra”?[2]

Claramente el verbo bará no significa crear de la nada, sino hacer, fabricar, construir. La idea o concepto de crear de la nada no existe en el pensamiento hebreo en las Escrituras, todo se hace, se forma, se moldea, se construye, se funda, etc., siempre a partir de algo preexistente.

En el Salmo 32:9 LXX, donde vemos aparece ἐκτίσθησαν (ektisthesan), se traduce el verbo ktizó por el verbo construir, edificar, no crear de la nada. Aparece combinado con otro verbo de cuando Dios habló: ἐγενήθησαν (egeneithesan), de otro verbo que se usa para decir que algo nace, llega a ser. Y cuando mandó, fue formado, construido o edificado, y aquí tenemos ese verbo ktizó.

En Sal.51:10 (50:11 o 12 LXX) se traduce “un corazón puro crea en mí” del verbo griego ktizó, apareciendo κτίσον (ktison). ¿Crea de la nada Dios un corazón puro? Claro que no, es un absurdo. El corazón es lo más íntimo de los sentimientos y pensamientos de la mente. Esto preexiste a lo que resulte de ello. Hace falta primero que exista el corazón, una mente donde se alojan los sentimientos y pensamientos más íntimos, para poder criar, formar, modelar, un corazón puro en vez de tener uno impuro, transformándolo a este último si lo fuese del grado que lo fuese. En hebreo se usa el verbo bará, pero está claro que no significa crear de la nada sino criarlo, educarlo, transformarlo.

En Prov.8:22, un pasaje que los TJ usan para referirse a Jesús como la Sabiduría en relación con el logos de Juan, un hijo primogénito creado como el primero y único de todos por Dios, donde también aparece el verbo ktizó en la forma también de ἔκτισέν (ektisen), pero por lo que ya vimos, no significa que en griego se pretenda decir que fue creado de la nada, sino producida la sabiduría por Dios desde el principio en su mente. En hebreo en cambio no usa el verbo bará, sino el verbo kanani, cuyo significado es poseer, tener. En hebreo dice que Yhwh la poseyó desde el principio de sus caminos (a la Sabiduría). No dice que creara al Hijo unigénito ni primogénito, otra enseñanza que no es bíblica, con lo cual es falsa si lo buscado es hacerlo creer como que lo es.

En Ecl.12:1, cuando traducen que ‘te acuerdes de tu creador’, encontramos en la LXX el verbo ktizó en la forma de κτίσαντός (ktisantos), traducido del hebreo del verbo bará. Aquí vemos que no solamente fue bará también el primer hombre,[3] sino todos hemos sido bará por Dios, no creados, pero sí producidos, formados, construidos, y del griego, hasta criados, moldeados.

En Isa.22:11 en griego tenemos κτίσαντα (ktisanta), que se traduce “construyó”, pero del hebreo aquí se traduce de otra palabra, itsrah, que se traduce planificó, pensó, imagino, planeó, procedente del verbo iatsar.

En Eze.28:13 nos aparece ἐκτίσθης (ektistheis), fuiste-hecho o producido, donde también aparece el verbo hebreo bará. Por cierto, las biblias traducen “fuiste creado” al seguir su teología del hebreo, cuando en griego se entiende que es criado, educado, con lo mejor.

Por lo tanto, termina siendo falsa la declaración del diccionario de que en el griego se usa este verbo griego ktizó exclusivamente para la creación divina, y que implica creación de la nada. Lo mismo respecto a la palabra hebrea bará, que tampoco significa crear de la nada, sino hacer, trabajar, para producir algo a partir de lo preexistente.

Son los teólogos y aprendices de teólogos quienes dan por sentado ese concepto cuando les predican y escriben para adoctrinar a sus ovejas.

Así que por un lado ocultan la verdad y por el otro mienten aquí, tanto respecto a bará como a los demás verbos relacionados en hebreo y griego, y lo hacen, o por necesidad teológica, o bien por ignorantes los que escribieron este diccionario bíblico si haciéndoselos saber no responden, porque no se aseguraron bien antes sobre las tonterías que pusieron como fuente idónea de consulta, y que todos los adoctrinados repiten pensando que es veraz lo que enseñan cuando en realidad proviene de personas, con buenas intenciones en su momento quizás, pero incultas, no debidamente instruidas en todo lo que se sabe al respecto, y seguramente influenciados por el sesgo que se auto imponen para ser lo que son.

Esta misma palabra la podemos buscar en el Diccionario Bíblico Ilustrado de Holman en la página 377, y en Cyclopedia Eclesiástica M&S en el Vol.II página 554 (565 Google).

En Holman vemos: 

“La enseñanza bíblica da a entender que Dios creó el mundo de la nada (Heb.11:3)…actualmente está sujeta a corrupción ética y material…La desfiguración de la creación, por lo tanto, no es original. Debido al pecado de Adán, la creación acarrea ahora evidencias de su sujeción a la vanidad, su esclavitud a la corrupción, su gemido y su sufrimiento (Rom.8:20-22)”

Esa teología proviene del NT, el cual no se condice con la realidad material conocida de la antiquísima presencia de vida humana, muy anterior a los 6.000 años de Adán, en condiciones de vanidad, corrupción y gemido peores que en la modernidad, y de los millones de años de la existencia de los animales y las plantas sin que existieran humanos. 

Esto revela, que los demonios que inspiraron diferentes pasajes de la Biblia desconocen por completo la prehistoria, no pueden siquiera acceder a información fidedigna alguna en las regiones donde habitan para transmitirla al humano.

Si continuamos leyendo a Holman encontramos que no se diferencia mucho del Perspicacia, introduciendo las creencias religiosas como evidencia de la verdad, desestimando la crítica y los descubrimientos modernos. Confunden evolución de las especies con el origen o aparición de la vida, malentienden el concepto de “género”. 

Cuando se discuten conceptos sobre la evolución misma de las especies, se pasa por alto que las especies, contrario a lo que creen los materialistas ateos, pueden perfectamente haber sido formadas a partir de otras especies afines, tanto por causas intrínsecas propias de los seres vivos (evolución biológica propiamente dicha, como cambios adaptativos) como por influencias externas procedentes de los demonios, que los creyentes aducen se corresponden a los actos creativos de la nada de Dios.

Y en este esquema, queda por demás claro que el ser humano no puede ser el producto aleatorio evolutivo similar a los animales sino que se corresponde a una formación específica partiendo de cuerpos animales existentes, como el de los simios.

Si hubiese sido de modo natural, es decir, por selección natural, el hombre de neandertal debería haber evolucionado al punto de tener el cuero y pelaje de un oso, y no de un lampiño que necesita cubrirse de pieles de oso para sobrevivir. 

Quienes tratan de negar este hecho atribuyen que el hombre de neandertal ya era un ser inteligente antes de poblar Europa, y al llegar y cubrirse de pieles y calentarse con fuego impidió que la selección natural lo convirtiera en un ser peludo.

El problema con esta hipótesis es que la inteligencia o capacidad creativa no es producto de la evolución por selección natural. Si así fuera, debieron haber existido durante millones de años en el pasado y también en el presente, evidencias de desarrollo de la inteligencia. Deberían existir muchos animales con niveles de inteligencia cada vez más superiores, pero eso no ocurrió nunca, ni  ocurre ni ocurrirá jamás, porque los mismos ya se encuentran perfectamente adaptados a la vida, diferente al humano, que no desea, primero, ser comparado con un animal (una reacción inconsciente y psicológica que no podemos despreciar), y segundo, es por demás evidente que no encaja en la naturaleza, requiriendo de su inteligencia para dominar y mejorar su denigrante situación animal.

En la Cyclopedia se encuentra a partir de la palabra CREATION en el Vol.II en la página 565. Allí define creación como que “La creación es la absoluta traída a la existencia del mundo por Dios.” Decir "la absoluta" es otra manera para decir ex-nihilo, ya que nada antes existía. Más adelante asocia la palabra hebrea bará con la definición dada del verbo usado en la traducción, mostrando el concepto teológico de dicha palabra y no su concepto filológico, es decir, qué pensaban los antiguos al leer o escuchar ese verbo en la oración.

No obstante, a diferencia de otros diccionarios, muestran a la vez lo que otros dicen sobre el significado de esa palabra hebrea. Muestra que Gesenius la entiende como formar, esto es, a partir de lo existente hacer algo distinto, nuevo. Sobre este tema muestra una conclusión de Gesenius diciendo:

“«En la trillada disputa de los intérpretes y teólogos acerca de la creación de la nada, algunos apelan también a la palabra en cuestión, como si se pudiera deducir de su misma etimología y significado propio que el primer capítulo del Génesis enseña que se trata de la nada, pero no de una conformación de materia eternamente existente. Por el contrario, de los ejemplos que hemos dado, se desprenderá claramente que el uso real de esta palabra en Kali es completamente diferente de su significado primario, y que se emplea más bien con respecto a la conformación y elaboración de materia. Que la cláusula inicial del Génesis presenta el mundo como creado primero de la nada, y esto en un estado rudimentario y no terminado, mientras que el resto del primer capítulo exhibe la elaboración de la masa recientemente creada, es algo que la conexión de todo el párrafo deja completamente claro.»” 

Y dado que Gesenius diferencia Gén.1:1 del resto del capítulo y no que se trata de la introducción al mismo, en donde en el resto del capítulo describe ese proceso de formación partiendo de un comienzo de caos y oscuridad acuosa, concluyen diciendo:

“De este examen se desprende que, aunque la palabra en cuestión está conectada etimológicamente con raíces que tienen un significado menos claro, sin embargo su significado actual y legítimo es el de creación en la acepción moderna y propia (ex nihilo).”

Podemos ver de cómo se impone el concepto teológico a partir de una manera distinta de interpretar Génesis. Y esto se hace porque se la hace cuadrar con la teología elaborada, que se interpreta a su vez según entienden al leer en el NT pasajes como Heb.11:3 y Rom.4:17; compárese con 2 Mac.7:28. Esos mismos pasajes citados se pueden explicar de modos totalmente diferentes.

En esta enciclopedia es donde se afirma que en el NT la palabra equivalente griega es ktizo.

La necesidad teológica hace muchas veces que el fin justifique los medios, y en ese caso, todos quedamos entrampados en la mentira.

Lo malo es que no lo quieren reconocer insistiendo que está bien lo que a las claras no lo está. Y esto produce resultados diversos, a veces muy perjudiciales para quienes se dan cuenta del bulo.

Y este era el motivo por el cual, en otras épocas existían diferentes gradaciones de nivel de conocimientos para los discípulos. Estaba el saber simple, la "leche", el que era de aplicación mayoritaria, y gradualmente se avanzaba, iban ocupando niveles más altos conociendo distintos "misterios".

Veamos otra de las palabras.

Eternidad. En Perspicacia… no tiene nada escrito para esta palabra, pero se puede la puede encontrar para tiempo indefinido:

“La palabra hebrea ʽoh•lám transmite la idea de tiempo indefinido o incierto.”

Al menos dicen la verdad aquí, contrario a los demás diccionarios bíblicos.
Sin embargo, no se pueden contener y aceptan el otro significado teológico cuando dicen:

“La palabra ʽoh•lám a veces está relacionada con lo que es eterno.” 

Y citan 1Rey.2:45, en donde muchas traducciones traducen “para siempre” cuando la propia palabra hebrea muestra que no es así, sino por tiempo desconocido por su largura. 

Lo mismo dicen para la palabra griega aion, esto es, que puede tener dos acepciones, típica manera teológica de afirmar cosas que no son pero que así se debe entender ahora.

En Cyclopedia se encuentra en el Vol.III página 322. Alli, bajo eternidad, remite a la expresión hebrea olam y la griega aion, como “tiempo inmemorial”, “tiempo indefinido pasado y futuro”, “el tiempo oculto del pasado, pero no necesariamente la antigüedad remota”. 

Por lo tanto, olam así como aion no se puede traducir como “eterno”, porque no significa tal cosa acorde al uso que nosotros le damos a esta palabra, que significa “sin principio ni fin”. Cuando se refiere al tiempo se debe traducir como tiempo oculto, desconocido, como cuando traducen diciendo “vida eterna” está mal traducido, ya que no significa una vida sin fin, sino, una vida en la cual se desconoce el momento de su final, reflejando una vida muy prolongada o abundante.

Aquí culmino con las tres palabras que mencioné primero.

Veamos ahora otra palabra por demás interesante:

Diluvio: “Recibe este nombre la destrucción catastrófica de hombres y animales producida por una inundación total en los días de Noé (2370 a. E.C.). Jehová envió este cataclismo, el mayor en toda la historia humana, debido a que los hombres inicuos habían llenado la Tierra de violencia.”

Dicho eso, pasan a intentar demostrar que el relato del diluvio de Noé es histórico, y para ello introducen argumentos de tinte científico para tratar de convencer a quienes puedan dudar, pensando que a lo mejor es una leyenda o una narración metafórica. Por ejemplo, escriben:

“…cualquier cambio en el nivel de radiación hubiese incidido de tal modo en el porcentaje de formación del carbono-14 radiactivo, que podría invalidar todas las dataciones basadas en radiocarbono de objetos antediluvianos.

Al romperse de repente “los manantiales de la vasta profundidad acuosa” y abrirse “las compuertas de los cielos”, miles de millones de toneladas de agua inundaron la Tierra. (Gé 7:11.) Este suceso provocó enormes cambios en la superficie del planeta. La corteza terrestre es relativamente delgada y varía en grosor, y se extiende sobre una masa blanda de miles de kilómetros de diámetro. Por lo tanto, es probable que bajo el peso del agua caída se produjeran grandes cambios en la corteza terrestre. Con el tiempo se formaron nuevas montañas, montañas ya existentes se elevaron a nuevas alturas, cuencas marítimas poco profundas se ahondaron y cambió la configuración de las costas, de manera que en la actualidad alrededor de un 70% de la superficie del planeta está cubierto de agua. Este cambio en la corteza de la Tierra explica muchos fenómenos geológicos, como la elevación a nuevas alturas de los antiguos litorales. Algunos han calculado que solo las presiones de las aguas equivalían a 310 Kg. por cada centímetro cuadrado, suficiente para fosilizar con rapidez la fauna y la flora. (Véase The Biblical Flood and the Ice Epoch, de D. Patten, 1966, pág. 62.)”

Aquí cometen fraude intelectual, porque la mención sobre la datación con radiocarbono es falsa, lo mismo que todas las demás frases subrayadas y resaltadas. Enseñar esas cosas en un diccionario bíblico es lo mismo que mentir deliberadamente, porque no existe ninguna evidencia científica que certifique algo de lo que allí mencionan, más bien es todo lo contrario.

Ellos simplemente consideran que esas conjeturas pueden ser verdaderas porque apoya la idea de un diluvio de toda la Tierra de modo histórico, buscando que ocurran ciertas cosas para que se pueda colar el relato bíblico como historia real. 

El problema es que usar suposiciones, o bien conjeturas probadas falsas, demuestra la presencia de manipulación y fraude intelectual. Hacer eso es grave, porque no hay necesidad suponer cosas y mucho menos de engañar para decir que algo es cierto, con lo cual, al hacerlo, termina por convertirse en una evidencia en contra de sus intenciones primeras.

Ellos saben que el relato histórico del diluvio no es posible demostrar que fue histórico, ocurrido en el año 2370 a e c,, con Noé dejando el arca al año siguiente, el 2369 a e c, hace 4393 años exactos a partir del presente, y tal hecho pone en duda toda su interpretación bíblica y la propia Biblia, porque es por demás evidente que en el NT se toma ese hecho como real, y a partir del mismo se desarrolla la doctrina cristiana.

Atentos a esa posibilidad, el propio diccionario menciona que:

“…la prueba de que hubo un Diluvio no depende de la existencia de restos fósiles ni de animales congelados.”

Aquí surge ahora una clara disyuntiva. Si eso es lo que a la final debe tomarse como correcto, entonces lo dicho anteriormente, además de ser falso, está demás. Si ellos creyeran en lo que dicen, nunca habrían escrito las supuestas evidencias de un diluvio creando suposiciones ni tratando de hacer pasar gato por liebre.

Todo ello revela que ellos son manipuladores de gente inexperta que desean creer, para de ese modo, si no es por un lado lo será por el otro mediante el cual buscarán convencerlos y de ese modo poder captarlos para lograr hacerlos miembros de su rebaño.

Una vez que se convierte en un testigo de Jehová, queda atrapado de por vida a su doctrina, impidiéndole de manera psicológica de parte de sus lideres la libertad religiosa (que cree poseer y que ellos mismos procuran y defienden) de dejarlos si deseara renunciar más adelante por no estar de acuerdo con alguna de sus enseñanzas, usando para ese fin el ostracismo más perverso e injusto y el uso de la calumnia gratuita. Si tuviere familiares en esa secta, nunca más podrán hablar con usted, abandonándole en todo, no sólo del vínculo social, sino también en relaciones comerciales y laborales.

Esa es la razón por la cual son tan enrevesados, haciendo uso para convencerse a sí mismos con todo tipo de argumentos engañosos. Estos argumentos los pueden encontrar en el apartado para la palabra ARCA y NOÉ, así como otras palabras relacionadas. 

Un ejemplo de ello son los enseñados “géneros básicos” y su concepto de “genero” bíblico, así como cuando mencionan la “señal del pacto” cuando habla del arco iris, dando a entender que antes del diluvio, si debemos entenderlo de modo literal, no se producía este fenómeno. Sin duda, esto era parte de una teoría antigua judía, en la cual se trataba de explicar que antes, desde hace 4.394 años hacia el pasado, no se veía el Sol, o bien, nunca llovía. 

Y esto queda demostrado que solo se trataba de una hipótesis humana primitiva, resultando errada frente a la evidencia paleontológica y arqueológica actual, que muestra claramente que la lluvia ocurría, evidenciada por las marcas dejadas por gotas de lluvia en el barro que luego quedaron petrificadas en distintas épocas, y que el Sol brilló sobre la tierra durante millones de años. Esta última se evidencia perfectamente en las construcciones durante el neolítico de parte de pueblos que se guiaban por el Sol para las estaciones, construyendo importantes centros astronómicos para poder guiarse en sus prácticas agrícolas. El neolítico comienza hace 12 a 9 mil años y culmina hace 5 mil años.

Por otra parte, resulta imposible que el Carbonífero no fuera una era de abundante incidencia solar que propició la enorme cantidad y tamaño de la vegetación así como de animales al producir mucho oxigeno en la atmósfera, del 35% contra el 21% actual.

Para una información básica más ampliada, visitar gotas de lluvia petrificadasworldhistory.comportalacadémico.cch y elbibliote.com

En el diccionario Cyclopedia M&S no hay entrada para kind (especie, tipo), expresión usada al traducir en Génesis 1, solamente otra palabra parecida que es kindred (Vol.V, página 91), que se traduce usualmente de otra palabra hebrea, mishpajah, como “familia”, “clan”, en latín gens, referido a divisiones de un pueblo o nación, como las distintas tribus cananeas, etc. Pero no tenemos referencia  a la palabra hebrea min, ni cuando se traduce de le-min-ó, “según su género”, porque en el siglo XIX todavía no presentaba inconvenientes para los creyentes ante la ignorancia que existía sobre esa temática.

Tampoco aparece algo para la entrada type, ni partition, ni subdivision.

Solamente existe mención a le-min-o para una crítica al libro de Darwin El origen de las especies, bajo la palabra SPECIES, introduciendo el tema como “la inmutabilidad de las especies”, permitiendo solamente la existencia de variedad de una misma especie, como el caso del perro doméstico o gato doméstico, que pueden cruzarse entre si la mayoría de tales variedades o subespecies. Es donde también encontramos el uso de la palabra inglesa kind en el artículo. En dicho artículo considera que la “inmutabilidad de las especies”, no solo es mencionada en la Biblia, sino que es parte de “la sólida ciencia inductiva.”

En relación a los llamados eslabones de transición inexistentes en el registro geológico y los cambios existentes en las distintas formas de vida individuales encontradas dice:

“Una ley similar de progreso se ve en todas las obras de Dios; pero esto no prueba, ni siquiera hace probable, que cada paso se haya desarrollado históricamente a partir del anterior. Dondequiera que hemos podido registrar el proceso, se ha encontrado que la sucesión del orden se mantiene, pero ha habido una interrupción en la producción genética de los individuos. “

La conclusión a la que arriba es apresurada, porque la cuestión solamente tienen que ver en si los pasos ocurrieron sin intervención del mundo invisible, como aducen algunos, por la sola intervención resultante de la interacción propia de la materia mediante la selección natural, o bien existió intervención inteligente y guiada para que tales cambios mayores entre distintas especies se dieran y fuesen manifiestas en el tiempo. Este aspecto no está contemplado, pero podría perfectamente formar parte del proceso.

Quienquiera que niega esta posibilidad no puede corresponder al uso de la lógica y la razón sino de la tozudez y el capricho, y ya no tiene sentido alguno mantener un diálogo con personas que concluyen a favor de sus creencias “científicas” de ese modo, del mismo modo que resulta sinsentido dialogar con creyentes de la Biblia adoctrinados incapaces de analizar sus dogmas.

En buena medida, el hecho manifiesto de la resistencia ofrecida por los creyentes religiosos al proceso evolutivo de las formas de vida, incluso dirigidas por Dios, no puede ser aceptado, porque “la creación no es un mero accidente del carácter divino, ni un momento temporal en la vida divina, ni una impartición y manifestación de Dios, ni una evolución o emanación ciega, pasiva y patológica de la esencia divina.”

Cita para ello “Hebreos 11:3 : “Por la fe entendemos que el universo fue formado por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve no fue hecho de lo que se ve”.

Nada de lo que existe procede de algo preexistente, sino que todo fue creado de la nada una primera vez, a partir de lo cual, si se corresponden a formas de vida, macho y hembra de un tipo específico, para luego de cada pareja sexual comenzaron cada tipo específico a multiplicarse, todos manteniendo su tipología sin cambiar a ninguna otra distinta.

En griego:

πίστει νοοῦμεν κατηρτίσθαι τοὺς αἰῶνας ρήματι Θεοῦ, εἰς τὸ μὴ ἐκ φαινομένων τὰ βλεπόμενα γεγονέναι. 

Una traducción literal: “Por fe sabemos que las eras fueron constituidas por la palabra de Dios, es el no de fenómenos las cosas-vistas se-hacen”, es decir: “no es de los fenómenos (visibles) que las cosas-vistas llegaron-a-existir”;  esto para decir que todo lo que se ve, incluido los fenómenos, provienen de cosas existentes que son invisibles. Ver 2Cor.4:18.

Cuando analiza aspectos sobre la creación y en geología, ya para el 1799 revela que De Luc menciona lo que más tarde se da en denominar “la brecha” o espacio de tiempo indeterminado entre el comienzo del versículo 1 del primer capítulo del Génesis aplicado solamente a los astros y el planeta Tierra con los que le sigue del mismo versículo, supuestamente aplicado a partir de ahora solamente a la Tierra; y que el diluvio fue un fenómeno parcial y no aplicado a todo nuestro planeta. Sobre los días creativos dice que “fueron grandes períodos naturales”.

Luego pasa a “las conclusiones del señor Crofton”, surgida en 1850 y que hasta entonces (de 1867 a 1894) “ningún filólogo pudo rebatir”, como que “la brecha” pudo existir según el Génesis, que el desorden y caos que sigue en el vvss.1 no era el inicial sino como resultado de un orden anterior que culminó desordenado (de cuando antes fueron creados “los cielos y la tierra”), que el Sol la Luna y las estrellas no fueron hechos en el día cuarto sino que existían de antes y sólo se hicieron visibles para alguien que estuviese en la tierra (no había nadie, por cierto, es todo imaginación) según interpreta Crofton a partir del citado vvss.1 al partirlo en dos eras distintas, al igual que De Luc.

Le sigue toda una larga recolección de elucubraciones para sostener el vapuleado Génesis en tiempos de cuando todavía era imposible determinar fechas absolutos y no se habían descubierto las placas tectónicas y sus movimientos producto de las actividades geotérmicas en las profundas dorsales creando montañas y volcanes en las zonas de subducción.  

Pero dicho diccionario y los que siguen una línea semejante, como el Perspicacia…, insistía y siguen insistiendo en esos argumentos antiguos como si fuesen concluyentes y de actualidad.

Hay muchas otras palabras que podemos analizar para descubrir el sesgo introducido en las descripciones, las que en su momento iré agregando si les interesa conocer. 

De pronto, hay una de ellas, y que aprovecho mencionarla, que es descendencia, semilla, porque hace quedar de un modo por demás evidente otra vez que no solamente el diccionario bíblico de la WT es tendencioso, sino también los diccionarios de otras religiones cristianas, incluido el Cyclopedia M&S. El enlace que dejo a continuación se encuentra relacionado con un error del propio Pablo cuando en Gálatas dijo algo equivocado, resultando ser el primer sofista cristiano registrado de la historia. 

Y no se puede aceptar que se equivocó, porque el cristianismo se derrumba, por lo que hay que inventar una mentira epistemológica lo más persuasiva posible para que no sea detectado su error a fin de que los creyentes sigan creyendo a Pablo como alguien que transmite la verdad de Dios. 

¿Le parece que no? Entonces, por su bien, investigue más, o deje de leerme.


[2] Dicho sea de paso, “los cielos y la tierra” abarca a todo lo echo o construido o producido por elohim durante los seis días creativos, y no solamente a las estrellas y el planeta Tierra, como algunos enseñan.

[3] Otra evidencia de que el humano así como los animales, el Sol, la Luna y las estrellas, todos forman parte de la acción del bará al producir los “cielos y la tierra” y no solamente de los astros y el planeta Tierra, que en esos tiempos nadie sabía que la Tierra fuera un planeta, sino que era el centro de todo, en dónde se apoyaban los cielos.