miércoles, 28 de febrero de 2018

Entre las dos tardes


La expresión “entre las dos tardes” ha sido sumamente distorsionada a tal punto que casi nadie capta su significado simple y sencillo.
Analicemos la expresión tal como aparece en Exodo 29:39 y Lev.23:5.

הערבים בין תעשה taaseh bain haarabim

Levitico 23:5:  הערבים בין “bain haarabim”, literalmente “entre los árabes”.

¿Cómo ha traducido esta palabra la versión en griego del tanaj conocida como la Septuaginta? 

Lev.23:5 LXX:

«ἐν τῷ πρώτῳ μηνὶ ἐν τῇ τεσσαρεσκαιδεκάτῃ ἡμέρᾳ τοῦ μηνός, ἀνὰ μέσον τῶν ἑσπερινῶν πάσχα τῷ Κυρίῳ.»

“ἀνὰ μέσον τῶν ἑσπερινῶν”, en medio de la-tarde”

La palabra “árabe” es sinónimo de “desierto-calor”, y esperinon significa “tardes”, es decir, de ana-meson que significa al medio, en medio, o entre, lleva a la expresión completa de “en medio (de) tardes, o “entre las dos tardes”, como suele traducirse.

Estoy seguro que si le digo a un niño que nos encontramos en “el medio de la tarde” en algún lugar para jugar a la pelota, no va a llegar después de la puesta del sol y antes que se oscurezca. Cualquiera entiende “a la mitad de la tarde”  en pleno día con el calor a pleno.

Sobre esta palabra existe una notable manipulación en vez de verla en su sencilla significancia fuera de toda duda.

Por ejemplo, los Testigos de Jehová, por motivos inherentes a su doctrina, hacen uso de fuentes ajenas a ellos que también tuvieron sus motivos para darle a dicha expresión un significado que no es el real y fácil de entender, sino uno rebuscado, confuso y amañado a intereses particulares.

Hay quienes consideran que el cordero pascual fue sacrificado después de la puesta del sol, y ese era el 14 de Nisán que había recién empezado. Se basan en un concepto interpretativo de la expresión “entre las dos tardes” que los Testigos de Jehová también hacen suya lo explican de la siguiente manera:

“Las Escrituras emplean la expresión “entre las dos tardes” con respecto al sacrificio del cordero pascual que se hacía el 14 de Nisán. (Éx 12:6.) Aunque la tradición judía explica que este período transcurre desde que el Sol comienza a declinar hasta su puesta, parece que la explicación correcta es que la primera tarde corresponde al comienzo de la puesta del Sol y la segunda, al momento en que la última claridad crepuscular desaparece y cae la noche. (Dt 16:6; Sl 104:19, 20.) Esta explicación concuerda con la del rabino español Aben Ezra (1092-1167), los samaritanos y los judíos caraítas. También es el punto de vista que sostienen eruditos como Michaelis, Rosenmueller, Gesenius, Maurer, Kalisch, Knobel y Keil.”[1]

El problema con este criterio, es que, no solo es muy tarde sacrificar el cordero después de la puesta del sol durante el crepúsculo, para limpiarlo y tenerlo listo asado para comerlo recién bastante horas después de empezada la noche, teniendo que hacer la mayor parte de las tareas sin la adecuada luz, resultando muy incómodo, sino que el verdadero problema insoluble al decir eso surge al entender que el 15 de Nisán empezaba recién 24 horas después, al atardecer siguiente, que era el día asignado para comenzar con los ázimos. Si al cordero pascual lo comían el 14 de Nisán, entonces los panes ázimos no estaban en la mesa todavía. Pero el cordero pascual se comía con los ázimos, lo que significaba que era comido recién a partir del día 15 de Nisán. El cordero correctamente era sacrificado el día 14 de Nisán, pero “al medio de la tarde”, esto es desde el punto de vista judío el día anterior varias horas antes que terminara al tiempo de ponerse el sol.[2]

Esta manera de ver las horas del día no es un invento forzado como alguno pudiera pensar, es más bien algo natural, típico de cuando se usaba el reloj solar. Desde tiempos antiguos era común realizar ciertas tareas “a media mañana”, o sea a la hora tercera o las 9 a.m., “al medio día”, hora sexta o 12 a.m. y a “la media tarde”, hora nona o 3 p.m. Obviamente, cuando en verano los días eran más largos, la hora nona o “media tarde” eran como las 5 p.m. nuestra de un día de verano. Pero para ellos seguía siendo “la nona” porque la sombra del indicador la señalaba en el cuadrante.


Curiosamente los evangelios de Mateo y Lucas mencionan que Jesús, quién representaba al cordero pascual, murió a la hora nona o novena.[3] En esos tiempos se usaban relojes de sol, y la novena hora estaba situada unas 3 horas o gradas antes de la puesta del sol y unas 3 horas o gradas de empezada la primera tarde después de mediodía. Es decir, justo al medio de la tarde. Con ello los evangelistas estaban equiparando en su relato, sea que lo supieran o no, la muerte de Jesús con la muerte del cordero pascual. La segunda tarde sería la que va desde la 3 p.m. hasta el comienzo del crepúsculo. Y eso es todo.

Pero no, hay quienes la retuercen y amañan de tal manera a la sencilla expresión original que hasta un niño la entiende, que finalmente nadie de entre los creyentes sinceros y temerosos comprende cuando la lee o escucha en su auténtico y sencillo significado, teniendo que ir obligado a buscar a un “erudito” o “teólogo renombrado” que su institución religiosa prestigie para “recibir” la ‘interpretación correcta’, no vaya a ser que pierda la vida o sufra la ira de Dios por haber interpretado de manera incorrecta y entendido mal…

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Filón de Alejandría, cuando habla sobre el tiempo en el cual se sacrifican los corderos, esto es “entre las dos tardes”, menciona en SOBRE LA VIDA DE MOISÉS II, según es traducido por  Triviño, se corresponde comenzando al mediodía:

224. En este mes hacia el día catorce, cuando el disco solar está próximo a alcanzar su plenitud, tienen lugar la conmemoración de la travesía, pública celebración, llamada Pascua en lengua caldea, durante la cual las víctimas no son conducidas al altar y sacrificadas por los sacerdotes, sino, por prescripción de la ley, toda la nación oficia de sacerdote y cada persona en particular lleva sus propias ofrendas y se encarga personalmente de todo.” (Pág. 846)

De acuerdo a Filón, si la traducción es correcta, la festividad se iniciaba cerca del mediodía del día lunar decimocuarto, tiempo a partir del cual comenzaban llevando las víctimas animales al altar para ser sacrificadas a cargo de cada persona y no de los sacerdotes, actividad que seguramente, por la cantidad de habitantes y visitantes en Jerusalén, consumiría muchas horas durante la tarde de ese día. 

Nota 2 inserta el 26/06/2020: hay un interesante artículo resultante de una discusión en Quora relativo a la fecha de la Pesaj en mi otro sitio posible de leer publicado con el nombre Discusiones sobre la Pascua.

[2] Demás está decir que en Jerusalén, eran tanta cantidad de animales a matar en el Templo (era el único matadero religioso autorizado, incluso, por las mismas Escrituras), que empezaban desde temprano en la tarde para poder terminar a tiempo.
[3] Ver en ¿A qué hora crucificaron a Jesús?

Símbolo cristiano pre-cristiano, el Crismón



Crismón de la catedral de Jaca  construida hacia fines de siglo XI. Distintos a otros, contiene además de la vertical y la X una línea horizontal, formando una rueda de ocho rayos, adhiriendo a la misma la A o alfa en la izquierda y la omega a la derecha. Se puede observar una S en la parte baja de la línea vertical o rayo inferior. La inscripción alrededor del círculo dice en latín:

HACINSCULPTURALECTORSICNOCERECUR
P.PATER.A.GENITUS.DUPLEXESTSPSALMUS
HITRESIUREQUIDEMDOMINUSSUNTUNUSETIDEM

La segunda estrofa no es clara, y se interpreta de distintas maneras. Al principio se refiere sin duda a la vertical para asignar el significado de Pater y a la A latinizada de la alfa griega al engendrado, es decir, al hijo. El dúplex (doble) no se entiende si se refiere a la X sola o a la X y la S colocada debajo (doble letra) o se refiere a la “doble o” como lo que es la omega (w) en griego, lo más probable. En cualquier caso menciona es el SPS, un acrónimo que se entiende debe decir spiritus, pues lleva una pequeña raya debajo de la P.  De ese modo concordaría al final ALMUS  traducido como vivificador

Algunos consideran se omite el significado de la omega y de la raya horizontal que contiene o se halla conectada a ambas letras en sus extremos. Otros piensan se omite la S y la X, hablando solo de la A y OO unidos por el segmento horizontal. De esta manera solo hablaría de las tres letras principales P-A-OO, omitiendo la S, concentrando la idea en la concepción de la Trinidad Católica. También es posible que solo diga SPIRITU, entendiendo spiritus es plural y no como singular tal como debería ser, y así la S final referida a la cuarta letra significa vivificador, pero no lo parece pues faltaría un punto al lado de cada S para separarla.

La opinión general es que la X de la figura (no la letra) significa el espíritu vivificador, pues también existe otro acrónimo trinitario usando las tres letras PAX para decir P (Pater), A (principio, primogénito, engendrado por ser la primera letra del abecedario griego, por tanto Hijo) y la X como letra copiando la figura para referirse al espíritu vivificador.

Esto llama la atención, pues la X de la figura no puede referirse a Xristos en griego como algunos señalan, pues Cristo es el Hijo y no el Espíritu.

Aquí los católicos dan muchas vueltas porque el símbolo compromete su origen, pues si realmente la X de la figura, como una cruz tridimensional significa Espíritu Vivificador, estamos frente a la antigua concepción mitológica de la tierra como madre, con sus cuatro puntos cardinales, siendo a la vez también padre de la naturaleza manifiesta en el mundo.


La evolución del Crismón según Louis Charpentier. De izquierda a derecha el símbolo egipcio de la vida eterna con el bucle sin cerrar, semejando un cayado; el símbolo anterior con el bucle cerrado, el típico anaj egipcio; convertido luego el óvalo en la letra griega "ro" (P), a la que se le ha añadido las letras Alfa y Omega a los extremos de la raya horizontal; el conjunto anterior con la letra griega "ji" (X) o cruz tridimensional con las letras Alfa y Omega a cada lado; y la última con una S latina debajo de la vertical que puede ser la serpiente trepadora del símbolo del caduceo.

El anaj o cruz egipcia ancestral fue usada por los cristianos coptos como símbolo en el cristianismo, por eso ha sido relacionada. Se desconoce el origen del anaj, solo se interpreta a partir de cómo fue usado, y parece corresponder con la vida. Algunos dicen que el óvalo representa la matriz (o el pubis otros) y el vástago vertical al miembro reproductor masculino o falo, y el travesaño a la unión de ambos, también es posible que el travesaño señale al falo y el vástago al origen del poder, semejando a la circunferencia y el diámetro geométrico a ambos órganos reproductivos y la vertical al poder de la misma vida. El anaj aparecía formando nombres de faraones, como tut-anj-aton y el famoso tut-anj-amón (Tutankamón), que se traduce imagen-viva-de Amón. En mi opinión significa palabra-viviente-de Amón.
                   


El Crismón tuvo su propio desarrollo dentro del cristianismo, pero es evidente que viene de mucho antes. El concepto de “alfa y omega”, por ejemplo, puede corresponder a un invento imaginario en lengua griega previo al cristianismo para representar el nombre de Dios traducido del Tanaj hebreo cuando haciendo referencia al mismo decía ser “el primero y el último”. Ello para referirse a la Palabra o Logos divino. 

Lo más interesante del Crismón no son tanto sus letras sino las rayas. Hay una raya vertical y dos cruzadas, coincidiendo el cruce de ambas al pasar por la vertical.
Geométricamente es un hexágono sin sus lados.


Por un lado los cuatro (4) puntos cardinales, partiendo desde la posición de una persona que se para en determinado lugar de la tierra. En la remota antigüedad podemos imaginarnos a ciertas culturas del norte de áfrica o de Mesopotamia. La orientación estaba marcada primeramente por la salida y puesta del sol, la luna y las estrellas. Luego el viento frío del norte o bóreas y los vientos cálidos y húmedos del notus o sur completaban los cuatro extremos de la tierra habitada. Por eso, al pronunciar el cuatro significaba toda la extensión de la tierra. A su vez, como en la antigüedad se hablaba de los cuatro elementos: tierra, agua, fuego y aire, el cuatro significaba el mundo material, visible, sensible. El esquema cuaternario abarcaba la entera extensión de la vida humana y de todos los demás seres vivos y vegetales. Era el mundo posible de conocer, familiarizarse y entenderlo.

No obstante, el ego o consciencia de ser miraba a lo desconocido en otras dos direcciones: arriba y abajo. El cielo era transparente, libre e intrigante, lugar de los dioses brillantes. Debajo de la tierra era el mundo eternamente oscuro, sofocante, de encierro, lugar de los muertos y de los dioses oscuros que los controlaban. Eran las dos direcciones místicas, propia del terreno especulativo filosófico tomado por las religiones para ubicar al ego en su situación y posición en el cosmos. Nadie podía subir a los cielos ni bajar a lo profundo de las rocas terrestres ni al abismo del mar. Solo podían recorrer la superficie de la tierra en todas direcciones y sobre el cielo y el inframundo solo existían ricas imaginaciones, desarrollos filosóficos y teológicos.

De modo que tenemos en total seis (6) direcciones orientativas para situarnos como seres humanos: 4 del mundo sensible y 2 del suprasensible. No obstante, existe otro lugar que parece ser conocido y se pasa por alto: el punto desde el cual captamos las seis direcciones. Sin la existencia del ego consciente no existiría ubicación espacial ni sentido. La ubicación es determinada por cada consciencia. Y hasta el día actual el tema del ser y la consciencia es uno de los mayores enigmas humanos.

En consecuencia tenemos los tres (3) sitios misteriosos, propios del dominio de la mente, los dos sentidos opuestos y una entidad que busca moverse y proyectarse.

Principalmente todos nos movemos en las direcciones del plano terrestre, en sentido, no de oposiciones, sino extensivo, de amplitud, abarcando hasta dónde podamos nuestros dominios. Sin embargo, guardamos un impulso natural de querer ir hacia arriba y no hacia abajo.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Muerte y resurrección de la Luna del nuevo año

El Miércoles 14 de Febrero del año 2018 se vio el último filete visible del mes, un total de 27 en 28 días, con el 1,9% en decreciente día lunar 29 según el método SdJ aplicado en la región.



A unos 46 minutos antes de la salida del Sol y después de 33 minutos de haber comenzado su salida se pudo apreciar con menos del 2% la última fase lunar visible del mes lunar pasado correspondiente al día lunar 29 para un mes completo de 30 días aplicando el método de la SdJ para la zona del Norte patagónico.



El mes lunar culmina en la región con 30 días en la tarde del Jueves 15-Feb-2018, pasando dos días sin poder ver la Luna.



El día 16/2 inicia el nuevo mes, pero es improbable poder ver a ojo desnudo el nuevo filo lunar apenas a 36 minutos separada del Sol con el 1,2% iluminada, debiendo esperar 24 horas más para recién poder apreciarla al atardecer del día 17-Feb-18 con el 4,4% en creciente, lo que ya sería el día lunar 2 del nuevo mes en curso y el primer día de la primera semana bíblica, acorde a la cultura regida por el dios Ieraj. El renuevo lunar tomará en total 3 días y 3 noches sin Luna, resucitando después de tres días, uno de los tiempos escogidos para indicar en los Evangelios la resurrección de Jesucristo.

E.W.14Feb2018 oyado919@gmail.com






jueves, 1 de febrero de 2018

¿Eclipse de Luna o contaminación atmosférica?



El 31 de Enero de 2018 estaba prevista la salida de la Luna por el horizonte en el meridiano 67 en latitud 39 (Alto Valle de Río Negro) a eso de las 21:01. Coincidía la fecha con una “superluna” y un eclipse total que se vería en el hemisferio Norte, especialmente en Japón, alrededor de las 22:30, hora local de Tokio. Cualquier astrónomo sabe que no es posible verla en la región, que ocurrió a las 10:26 hora local correspondiente a la hora de Tokio. Sin embargo, quienes no conocen sobre el tema, creyeron ver el eclipse en el Alto Valle porque se presentó roja sobre el horizonte después de 8 minutos de haber salido sin ser vista. ¿Qué fue lo que pasó?


El engaño estaba en la atmósfera. Curiosamente ningún medio brindó información alguna sobre un estado de situación  atmosférico de este tipo. Una contaminación atmosférica de tal magnitud es lo suficientemente llamativa como para emitir un comunicado, pero nadie dice ni dijo absolutamente nada.

¿Alcanzó a ver la Luna en la imagen? Apenas puede captarse en la parte superior de la misma ligeramente a la izquierda del centro, fotografiada después de 22 minutos de haberse puesto el Sol. 

En Bahía Blanca encontré una noticia relativa a la atmósfera bastante alarmante. Los bahienses estuvieron sacando fotos de la Luna creyendo ver el eclipse, pero nada tenía que ver.

"Sin embargo, según se informó desde Astronomía Bahía, la Luna roja de esta noche no tiene nada que ver con ese fenómeno, sino que "el origen es puramente atmosférico y se debe a la presencia de humo proveniente de incendios en los alrededores de Bahía Blanca". (La Nueva., Reuters y larepublica.pe)

Bahía Blanca del Alto Valle se encuentran separados por unos 500 Km de distancia, por lo que la magnitud del humo es realmente muy grande. El día anterior en el Alto Valle no se presentó la atmósfera de ese modo, solamente para el 31/1. Los Bahienses fotografiaron la Luna el 29/1, lo que indica que probablemente la procedencia de ese humo provenga de La Pampa al ser fotografiada también en Santa Rosa o de alguna zona geográfica de la provincia de Buenos Aires y no de “los alrededores de Bahía Blanca”. 



La atmósfera en el Alto Valle se encontraba muy opaca desde temprano en la tarde, desde el noroeste pasando por el Norte y todo el Este, manteniéndose limpia solamente por el sector Sur hasta la línea del horizonte. La visibilidad se perdía prácticamente a los 40 Km, y los edificios de la ciudad a solo 15 Km estaban como en una neblina negruzca, esto es, a muy baja altura a lo largo de todo el valle, visto desde una elevación de 120 metros. 

Mirando el horizonte cualquiera podría decir eran solo nubes a lo lejos, sin embargo, era evidente que todo el valle estaba cubierto por una especie de humo, que más tarde, a eso de las 21:40 se intensificó, pudiéndolo percibir muy cercano, hasta con un olor semejante a hidrocarburo pesado.



Si alguien sabe cómo obtener imágenes satelitales del 31/1/2018 probablemente sepamos de dónde vino semejante cantidad de humo.

Personalmente considero la posibilidad de no corresponder con un solo foco de origen, sino de al menos dos focos contaminantes, sumados a la ya alta contaminación ambiental existente (además del polvo elevado por los vientos), que suele verse la mayor parte del año encima de las grandes ciudades en lugares tan distantes de las grandes urbes como lo es, sin ninguna duda, en la Patagonia.

Cualquier inquietud pueden comunicarse a mi correo personal oyado919@gmail.com o, de lo contrario, pueden simplemente realizar sus comentarios en el blogg.








miércoles, 8 de noviembre de 2017

Indescriptible “puerta celestial”

Muchos vieron esto, pero pocos quizás hablaron del mismo, porque el pasado 7 de Noviembre de 2017 el Alto Valle de Río Negro fue recorrido por una formación nubosa durante pocas horas de la tarde que produjo una inusitada tormenta de gran potencia, acompañada de innumerables descargas de fuertes rayos y retumbantes truenos, arrojando agua y granizo a todo lo largo del valle, desde Neuquén a Villa Regina.

Pero, a escasas dos horas, aparecía la siguiente vista en el cielo hacia el Este:


Después de caer durante la tarde agua y granizo como nunca, concentrado debajo de un enorme cúmulo nimbus que pasaba por la región llevado por el viento, sale el Sol, alumbrando la formación nubosa causante de la tormenta. En ese momento se forma un indescriptible arco iris en el cielo, enorme, abarcando unos kilómetros de ancho. Constaba del primario de base a base y su reflejo secundario completo. Lo que más llamaba la atención fue la claridad encerrada dentro del arco primario, pareciendo una “puerta celestial” por el contraste con el tono más oscuro por fuera del arco.


Verlo fue una sorpresa, todos salimos afuera, y de inmediato volví al interior a tomar la cámara para sacarle unas fotos. Era sobrecogedor y a la vez deleitable ver ese espectáculo atmosférico. 

Nos pusimos a contar los colores que podíamos distinguir. De entrada, si uno lo mira rápidamente, nota tres franjas definidas: el violeta azulado, verde y rojo. Pero si miraba mejor ya contaba a simple vista 6: violeta, azul, verde, amarillo, naranja, rojo. Pero aguzando la vista aún más notaba dos tonos violáceos, uno más claro y otro más oscuro. También percibía un rojo oscuro, tipo marrón del otro más vivo. Después de leer siete (7) pasé a contar ocho (8). 

Una toma acercada del arco y mejorada la imagen en un programa apropiado, se pueden apreciar esas franjas. Por supuesto, también se pueden apreciar tonalidades de verde.


En la imagen superior, luego de un ajuste automático definido por el programa, se nota el violeta, azul y cian o celeste, verde oscuro, verde, amarillo verdoso, una banda oscura que representa el amarillo, luego el naranja, rojo y marrón, hasta diez colores. El amarillo es apenas una franja muy fina, que en esta adecuación da vida al verde y al rojo.

Un ajuste de colores más suave y personalizado de una toma acercada del arco permite ver la banda de colores de la siguiente manera.


Dependiendo de cuál lado del arco se miraba se podía apreciar más uno que otro lado del espectro. Del laso Sur solo se ve bien el violeta y el celeste.



Del lado Norte se puede ver el violeta, azul y celeste o cian.

¡En fin! Un deleite para la vista después de soportar un diluvio impresionante, inundando las calles en todas partes y acumulando granizo por doquier.

Los colores del espectro se pueden ver en distintas secciones de la web, como la siguiente en Wikipedia, donde con un click sobre la imagen pueden ingresar y leer sobre la composición de la luz y cómo se forma un arco iris.


Los colores del sistema RGB nos permite apreciar su composición general.



Los colores alegran la vida. Posiblemente muchos no estaban tan alegres de ver este arco iris tan magnífico. No es algo que se ve siempre de semejante magnitud. Todos se concentraron más bien en la tormenta. Y no era para menos. Si te pilla mal parado las consecuencias pueden ser serias y hasta graves.

Ya hace dos días este tipo de nubes tormentosas viajaban por la zona, como la que aparece en la imagen de abajo. Cuando uno ve este tipo de nubes presagia agua, granizo, o chubascos fuertes. Pero no se esperaba fuera de tal magnitud. Me había confiado y la obligación de hacer un trámite hizo que saliera del resguardo donde me encontraba.

Estaba a unas tres cuadras y media de la casa, decidiendo salir a pesar de las alertas dadas el día anterior. El cielo, si bien estaba cargado de nubes tipos cúmulos, no estaba cerrado, dejando ver su color azul y el brillo del Sol entre las nubes, y al no ver nada serio cerca, parecía no existir peligro alguno. Pero en tan solo unos 45 minutos empezó acercarse una inmensa nube oscura del Oeste, descargando rayos por todos lados. Había que volver, y solo tenía mis pies y encima, acompañado de otra persona. Era hora de volver trotando, y no era para chiste. Teníamos que atravesar un descampado, y en verdad era preocupante ver cómo caían cerca los rayos, y si te pillaba esa tormenta que se acercaba cada vez más, puedes ser blanco de una descarga fatal. No paramos de trotar, y apenas llegamos al lugar de resguardo (con la lengua afuera) empezaron a caer las primeras gruesas gotas, y en diez minutos se desató la furia.

No en vano son las alertas meteorológicas, debiendo ser precavido. Al día siguiente, el 8 de Noviembre, estaba anunciado tiempo inestable, pero fue un día espléndido, y nadie hubiera creído que tan solo el día anterior hubo una tormenta de esa magnitud, afectando a tantos, con casi todas las calles inundadas al precipitarse tanta agua de golpe y un corte de energía eléctrica, que en nuestro caso recién volvió cerca de la medianoche.

Pero, a pesar de todo, valió la pena ver tan hermoso espectáculo coronando el final del día con el mejor recuerdo.

La próxima vez que vea un arco iris, trate de ver cuántos colores puede contar. Y después, se lo cuenta a otros.

Nota 1. Las imágenes son exclusivas de mi propiedad, las vinculantes pertenecen a la página web de Wikipedia.

Nota 2: Adjunto un vídeo donde un joven explica que el color magenta en realidad no existe en el espectro electromagnético, sino que es formado por el cerebro al percibir los conos solo el rojo y el azul, que se encuentran en los extremos del espectro, y que al no detectar el verde (el tercer cono de nuestra vista a color) el cerebro forma el magenta, color que cierra el círculo de colores RGB mostrado más arriba con el color fucsia.



martes, 24 de octubre de 2017

Cuatro noches sin Luna

 El sábado 21 de Octubre de 2017 se pudo ver en la región del Alto valle de Río Negro la primera fase visible del nuevo ciclo lunar. La comencé a ver recién durante la puesta del Sol, hora 19:53, antes de la aparición de las estrellas con el 4,5% de superficie iluminada. En la siguiente imagen, prácticamente no se alcanza a ver, indicada por la flecha, pero la cámara la captó en el momento que la había perdido de vista. 


En la medida que avanzaba el crepúsculo y el cielo lentamente se oscurecía, la delgada porción lunar resultaba más visible.


A eso de las 20:27 comencé a ver las primeras estrellas, igual que ayer, esto es a los 35 minutos de la puesta del Sol, cuando en la región ni yo ni otras personas pudieron verla, a pesar que estaba con el 1,4% y a 55 minutos detrás del Sol y con unas condiciones atmosféricas inmejorables para la zona.
En la siguiente imagen aparece la puesta del Sol, señalando la hora de la misma. Como ocurrió a las 19:53, 55 minutos después se pondría la Luna, ante lo cual solamente se podía esperar hasta las 20:48.


A las 20:43 tomo una imagen de la zona del horizonte donde se encuentra la Luna, pero imposible de ver.


Dado que ya venía creciendo, al día siguiente el porcentaje de iluminación al ser mayor, permitió verla apenas el Sol cruzó el horizonte, como lo atestiguo en las imágenes previas. Para cuando comenzaban a verse las primeras estrellas, el cielo estaba algo más oscuro pero todavía mantenía su color azul, destacándose mejor la fase lunar como lo muestra la siguiente imagen.


Pasados unos minutos el porcentaje de iluminación va creciendo, y al oscurecer más se puede ver más gruesa por el efecto visual más que nada luminoso al contrastar con un fondo más oscuro, apareciendo además el albedo a los 45 minutos pasada la puesta del Sol. El albedo es la luz del Sol reflejada de la tierra iluminando la parte no iluminada de la Luna por el Sol. La siguiente imagen lo muestra a los 48 minutos después de la puesta del Sol.


Mientras en el hemisferio Norte fue visible hasta el 18/10, como en New Concord, estado de Ohio, Estados Unidos con el 2% de iluminada y a 82 minutos por delante del Sol, en el hemisferio Sur y en la zona del Alto Valle la última fase fue visible hasta el 17 de Octubre. La posición orbital llevó a que en la región el 18 de Octubre no solo se redujera para las 6:00 a.m. el porcentaje iluminado al 1,1%, sino que estaba por delante del sol apenas a 20 minutos, imposible poder verla. En cambio, el 17 de octubre, si bien estaba por delante del Sol con 52 minutos, estaba con el 6,6% iluminada, fácil de verla hasta con una claridad aumentante del brillo del Sol (pueden ver la imagen de una última fase con el 3,9% apenas 7 minutos antes de salir el Sol).

Así, desde el último día que fue vista la Luna en la región, un 17 de Octubre a la madrugada, antes de la salida del Sol, pasaron en total cuatro noches sin Luna hasta poder volverla a ver nuevamente el 21 de Octubre en la tarde-noche. 

Fue el período de tiempo más largo del año, que suele darse cuando se combinan ciertos factores claves de la revolución lunar, tales como posición de la órbita respecto del observador, velocidad baja al transitar durante el apogeo, es decir, más alejada de la Tierra, y momento preciso de la conjunción, entre las principales.

Este año se dio la particularidad de tener juntos en la región, en tres meses o ciclos lunares consecutivos, la serie completa de diferentes tiempos transcurridos desde la última fase visible del ciclo lunar acercándose a su final y el renuevo del mismo con la nueva fase visible del siguiente nuevo ciclo lunar.

El 20 de Agosto del corriente año fue el día que se vio la última fase lunar visible a simple vista en la madrugada, y la nueva fase visible ocurrió el 22 de Agosto, transcurriendo dos noches sin Luna. A continuación al siguiente mes, el 18 de Septiembre se vio la última fase visible y el renuevo con la primera fase visible del siguiente ciclo ocurre en la tarde del 21 de Septiembre, pasando en total tres noches sin Luna. Una noche más que para el ciclo anterior. Y finalmente para Octubre ocurre el ciclo más largo. En la madrugada del 17 de Octubre fue visible la última fase lunar. A partir de allí no se la vio en la noche siguiente al amanecer del 18 de Octubre, tampoco en la siguiente noche por ningún lado, como es lógico esperar al corresponder su acercamiento a la conjunción del día 19 de Octubre, ni en la siguiente noche del 19, ni en la siguiente del 20, donde algunos calculistas pensaron que podía ser visible el día 20 de Octubre en la tarde-noche. Estaba con el 1,4% iluminada pero a solo 55 minutos del Sol, y no se pudo ver a simple vista en la región a pesar que las condiciones atmosféricas fueron inmejorables. De esta manera pasaron cuatro noches. Recién al momento de la puesta del Sol durante el 21 de Octubre aparece en el cielo la primera fase visible del siguiente ciclo lunar.

En una efeméride astronómica se puede apreciar que para el día 20 de Octubre, mientras para la región duda sobre su visibilidad, para Córdoba indica visible con el mismo porcentaje (1,5%, ligeramente menor) y a 54 minutos del Sol. Lamentablemente no existe ninguna imagen captada en esa zona. Probablemente pudo ser vista desde Chile, donde el porcentaje de iluminación es algo mayor, indicada 1,6% con los mismos 55 minutos de distancia del Sol, por ejemplo, en Antofagasta. Sin embargo, en una zona como Las Grutas, más hacia el Este, las condiciones de observación cambian ligeramente. Allí también la última fase fue el 17 de Octubre, y para el 20 la efeméride indica posible de ver la primera fase. A veces los datos de las efemérides no son muy precisos, porque indica 1,6% de brillo con 54 minutos de diferencia entre puestas con el Sol para esa zona. Por un lado es cierto que la diferencia de brillo en una distancia de 260Km en línea recta y paralela al paralelo no influye mucho, apenas alrededor de un 0,025% menor, pero cuando en mi región ubicada más al Oeste figura en la misma efeméride el 1,6%, lo cierto es que el valor más exacto fue del 1,3 a 1,4% durante esos 55 minutos en el cielo desde la puesta del Sol. Un programa de ese tipo indica 1,1% para el meridiano de Greenwich y adelantando 3 horas señala en bajos porcentajes una diferencia de 0,3%, alrededor del 0,1% por hora.[1] Pasa lo mismo con Mar del Plata. Allí indica 1,5% y 53 minutos, dudando de si puede ser vista, solicitando que si alguien la ve pueda reportarlo (al igual que lo hace para mi zona de observación). Allí ahora notamos algo más delgada en el pronóstico, con lo cual de acuerdo a otros programas muy precisos relativos a la revolución lunar, fue alrededor del 1,3%. Seguramente fue imposible verla a simple vista.

Para Rio Grande, Brasil, -32 meridiana -52, curiosamente sigue indicando el mismo que para Mar del Plata, el 1,5%, y además pronostica que será visible con apenas 52 minutos de diferencia respecto al Sol. Esto ya es imposible a simple vista, a menos que el cielo no estuviera teñido, algo muy inusual, porque si bien los minutos son 52, es menor, dos o tres minutos menos, luego el porcentaje iluminado no puede ser 1,5% sino ligeramente menor al de Mar del Plata. La diferencia con el meridiano de Greenwich es de aproximadamente 2,3 horas, con lo cual estaría alrededor del 1,35%.  Las horas locales dicen poco, porque sin importar lo que se indique, el tiempo varía. Por ejemplo, el amanecer entre una distancia de 260 kilómetros en línea recta al paralelo 39 el Sol sale 12 minutos antes. El porcentaje de iluminación varía a razón de 0,1%/hora, un 0,020% en 12 minutos, casi nada. Pero si la distancia llega a los 1.200 kilómetros el porcentaje varía alrededor de un 0,1%, que en rangos muy al límite de la visual se nota.[2] Y en esa zona de Brasil la última fase fue vista el 17/10. Si bien indica probabilidad de ver la del 18/10, es improbable haya sucedido a simple vista, aun teniendo el 2,3% iluminada, y esto por hallarse apenas a 29 minutos del Sol, estando ya muy claro para cuando saliera antes del horizonte. De hecho, en la efeméride anota: “probably visible under perfect conditions”. Raramente se dan las condiciones “perfectas. Personalmente poseo imágenes de una Luna vista todavía 22 minutos antes que el Sol saliera con el 2,4%, sin embargo, es sumamente difícil captarla, debiendo aguzar la vista en un sector del cielo que se sabe con certeza se encuentra por espacio de varios segundos para que el ojo humano, haciendo enfoque y logre distinguir una diferencia mínima, la perciba. Y debo aclarar que en esa oportunidad la Luna se encontraba por encima del teñido rojizo del cielo del amanecer, otro elemento atmosférico en contra que dificultaría verla si estuviera dentro del mismo al estar más cerca del Sol, como suele ocurrir si se encuentra a solo 29 minutos del mismo y no a 52 como fue en mi situación en la que aporto la siguiente imagen.



 ¿La descubrió? Seguramente, si alcanzó a verla, le habrá costado bastante captarla. Lo mismo pasa al mirar el cielo, y mucho más tiempo se tarda cuando no se sabe con certeza el lugar exacto del cielo donde ubicarla. En la imagen se la tiene que buscar por el centro de la misma, que es la zona donde generalmente se sitúa con la cámara un objetivo a fotografiar. Imagine lo difícil que sería distinguir ese color rojizo del filete lunar si estuviera más abajo, confundiéndose con el mismo tono rojizo del cielo del amanecer. Eso mismo ocurre durante el ocaso.

Para Recife, Brasil, el punto geográfico más hacia el Este del continente sudamericano, ubicado cerca del ecuador, en el paralelo -8,5 y meridiana -34,8, para el 20/10 se indica una Luna creciente visible al 1,3% con apenas 50 minutos de diferencia. No creo que nadie la haya visto, pues está en el rango por debajo de las visibilidades normales. Pero allí es muy probable de haber sido vista la última fase de la Luna el 18/10, de acuerdo a una efeméride con el 2,4% y a 51 minutos del Sol, con lo cual esa zona en particular no tuvo cuatro noches sin Luna.

Lo mencionado es para demostrar que efectivamente, dependiendo de la zona, la revolución lunar puede presentar hasta tres variantes en cuanto a tiempos para su visibilidad a ojo desnudo desde el día que se ve su última fase hasta el día que se ve su primera fase del ciclo siguiente. En Wikipedia da información del tiempo en horas, como lo hacen en las efemérides celestes,[3] sin embargo, cuando la misma información se contrasta con la ubicación temporal diaria de la sucesión de los días, inmediatamente cambia el enfoque al medir tales tiempos en noche o días transcurridos.

En nuestro ejemplo hemos tenido la primera noche del 17 al 18, la segunda del 18 al 19, la tercera del 19 al 20 y la cuarta del 20 al 21, viendo la Luna recién el 21 a la tarde noche. Esta era la manera de ver la Luna en la antigüedad, a simple vista y dependiendo de diversas condiciones atmosféricas, y sin saber exactamente el punto exacto de dónde buscar en el cielo, debiendo recorrer la vista por un sector más amplio del mismo. Pero con tantos años de observación pudieron notar esas diferencias temporales observando las últimas y primeras fases lunares entre el fin de un ciclo y el comienzo del otro respectivamente. De hecho, se utilizan las mismas expresiones en griego para indicar el levantamiento de un astro que el levantamiento de alguien de una tumba.

Esto es bueno saberlo, porque en tiempos antiguos, los pueblos que se guiaban por la Luna para determinar los meses y los años de sus vidas y para organizar y cumplir con las actividades que efectuaban, sus renuevos fueron comparados con la resurrección del alma.

Conociendo los detalles de tales renuevos resulta sencillo después comprender ciertas alusiones al tema, un tema de prolongados debates históricos sobre profecías cumplidas y doctrinas teológicas diversas, fuente de eternas discusiones entre quienes procuran conocer la verdad de las cosas. Y como simples seres humanos que somos, ocupados la mayor parte de nuestras vidas en las obligaciones que el sistema y la naturaleza nos impone,  luchando para sobrevivir y atender nuestras familias, no resulta sencillo captar de entrada a todas estas tradiciones y sus trasfondos, requiriendo a veces de años de investigación y estudios. Esta situación inherente a nosotros es lo que permite la proliferación e instalación de dogmas, ideologías y posicionamientos de todo tipo, cuando en nuestras vidas en determinados momentos elegimos con qué clase de personas asociarnos, llevados en gran parte por la cultura regional del país donde vivimos.

La gran batalla como individuos únicos se encuentra en la superación de tales dependencias, logrando por nosotros mismos las convicciones fundadas en el mayor y mejor conocimiento adquirido en la vida, logro solamente posible si de alguna manera siempre estamos dispuestos a cuestionar todo lo que nos llega de nuestro alrededor pero adoptando una condición de equilibrio muy difícil de alcanzar. La realidad indica que si progresas demasiado en este mundo, te aíslas, porque nadie logra entenderte, por lo que muchas veces hay que hacerse el tonto para evitar discusiones inútiles generadora de enemistades y desencuentros de todo tipo.

Los animo a realizar sus comentarios, cualquier crítica será bienvenida. Si prefieren hacerlo personalmente, dirigirse a oyado919@gmail.com. Prometo contestar.

Edgardo Winczur, Octubre 2017.


[1] Si bien la diferencia horaria con Greenwich (cerca de Londres) es de 4 horas, verificando los porcentajes indicados en un programa virtual lunar, coincide perfecto el porcentaje de brillo visto en mis coordenadas (línea de sombra) adelantando solo 3 horas el programa que lo calcula respecto a la meridiana de Greenwich. De hecho, la precisión del programa virtual se sitúa entre 2 a 3 horas de diferencia, con lo cual para el meridiano de Greenwich es algo menor al 1,1% indicado para el 20/10/2017. A pesar de los avances en los cálculos matemáticos, todavía estamos un poco imprecisos para fijar aspectos que orillan los límites de ciertas cosas como las que estamos tratando.
[2] Una distancia que abarque unas tres horas de diferencia entre meridianas puede rondar alrededor de 4.560 kilómetros, dependiendo el paralelo de dónde se sitúe. En grados son 15º/h, y la distancia se va achicando a medida que se aleja uno hacia los polos. En el ecuador 15º son alrededor de 1667 kilómetros.
[3] Inclusive llegan a decir que la primera fase visible puede verse al otro día a la tarde de cuándo se ve la última el día anterior al amanecer, lo cual es imposible a simple vista. Una cosa es decir algo bajo un supuesto respaldo académico y otra muy distinta es mostrar las fotos reales para apoyar tales afirmaciones.





jueves, 5 de octubre de 2017

Última fase visible de las 27 el 18/09/2017



Captaba por causalidad apenas a 7 minutos antes de salir el Sol.

El siguiente ciclo lunar en la región tendrá solamente 26 fases visibles a simple vista, puesto que el 18 de Octubre no podrá ser visible la 27ª debido a ubicarse en esa fecha para nosotros muy cerca del Sol y con una muy reducida luminosidad.

Durante el año 2017 hemos tenido en la región del meridiano 67 en Sudamérica, períodos de tiempo desde la última fase visible a la primera visible del nuevo mes lunar de entre uno y dos días sin poder ver la Luna. Por ejemplo, en este mes de Septiembre tuvimos sin poder ver la Luna los días 19 y 20 de Septiembre. El 18/9 pudimos ver la última, que es la que aparece en la imagen, y luego reaparece la Luna nueva para poder ser vista a simple vista recién el 21 de Septiembre, faltando una imagen propia porque en la zona estuvo nublado, pero fue capturada en Chile, dejándonos así dos días sin poder verla. En cambio la anterior, durante Agosto, tuvimos un solo día sin poder ver la Luna, que fue el 21 de Agosto, famoso por el día del eclipse en E.U.A. La última fue vista el 20 y vuelta a ver recién el 22. Ese mismo día 22/8, unos 100º más al Este no pudo ser vista, por ejemplo, en Israel unas 6 horas antes, pero sí en nuestra región. Y así ha sido durante el resto del año. Todavía no hemos tenido tres días sin poder verla.

Fe de errata

Al confundirme con los días había colocado fase 28, pero es fase visible 27ª (vigésima séptima) en 28 días. Las fases visibles son en total máximo 27 y algunos meses llegan a ser de 26 en 27 días.